11/Nov/2019
Editoriales

La catástrofe de Argentina exhibe al FMI y sus políticas

Argentina es ahora el mejor ejemplo de las catástrofes causadas por el Fondo Monetario Internacional en las últimas décadas y donde más se exhibe la incompetencia económica  criminal de su burocracia y de sus recetas. Si el economista Paul Krugman dice que “estoy tratando de entender el desastre”, es decir no lo esperaba;  es porque comparte con la burocracia del FMI los mismos axiomas y dogmas económicos solo que encubiertos de “liberalidad” o de un lenguaje de izquierda. Veamos la historia: En abril del 2016 el gobierno de Mauricio Macri cierra su acuerdo con los fondos buitre como el Elliot  Paul Singer, Aurelios para pagar 9,400 mdd de papeles de deuda que esos fondos había comprado a centavos  de su valor y obtuvieron una ganancia de 1200%. 

 

Poco después, en septiembre de ese mismo año,  llega la primera misión del FMI a Argentina, después de 10 años pues fueron suspendidas por el gobierno de Néstor Kirchner en 2006.   

Estamos “misiones” se apoyan el “Artículo IV” de sus estatutos del organismo que lo faculta para “vigilar” y “supervisar” las políticas económicas y financieras de sus miembros. Otra de esas misiones de supervisión llega a Buenos Aires en Octubre de 2017 y las  dos fueron encabezadas por Roberto Carderellli quien “felicitó” al gobierno de Macri porque según él, había recibido un país con “graves desequilibrios macro económicos” y ahora estaba  tomando las medidas correctas,   medidas como las de reducir el gasto público y aumentar la gasolina y la electricidad al “nivel de los precios internacionales”  para nivelar el déficit y la deuda ; dejar flotar la moneda para que el mercado fije su cotización ( o sea devaluar el peso); haber llegado a un acuerdo con “los bonistas” ( fondos buitre)  que le permitía a Argentina regresar “al mercado financiero internacional” etc. Con todas estas medidas, decía Carderelli, Argentina “está sentando las bases para un crecimiento  firme y para la llegada de una inversión privada vigorosa”.

Después de esto Carderelli solo agregaba una recomendación: “Flexibilizar” la jornada,  las leyes y contratos laborales para “facilitar la inversión privada”.  El obediente gobierno de Macri había devaluado la moneda en diciembre del 2015 aumentando el valor del dólar de 9.8 a 13.9 pesos. 

En el 2017 el dólar llego a 37 pesos y en el 2018 sufre varias devaluaciones hasta llegar a cotizar en 42 pesos en septiembre de ese año.  En junio del 2018, el FMI y el gobierno de Macri hicieron un acuerdo “stand by”, por el cual Argentina recibiría 54 mil mdd en un crédito puente para cubrir sus obligaciones financieras. Ese acuerdo stand by recibió 3 evaluaciones por parte de burócratas de FMI que vinieron a Buenos Aires en tres ocasiones: La primera en junio al firmarse el acuerdo, la segunda en noviembre, la tercera en febrero del 2019 y la cuarta el 5 de julio y en todas ellas el FMI se pronunció como complacido por los “logros” del gobierno de Macri.

En agosto 2019, después del triunfo del pre candidato kirchnerista en las primas PASO, el dólar se fue hasta 65 pesos. Durante estos 3 años y medio, el gobierno de Macri contrató deuda por 107 mil mdd con la anuencia del FMI que revisaba sus cuentas día con día. De ellos 106 mil mdd se fugaron del país. 

El PIB se desplomo -2 en 2016 y -2.5% en 2018, mientras que durante el gobierno de Nestor Kirchner, quien expulso al FMI del país, el crecimiento entre 2003 y 2007 fue de 8 y 9%. Todavía con Cristina Kircher se lograron crecimiento hasta de 10%  en 2010 y le entrego el país con un 2.7% de crecimiento del PIB en el 2015. El déficit fiscal  saltó de un moderado 2% a un 9% del PIB que es en la actualidad.

 Argentina pasó a ser considerado el país con mayor contratación de deuda en el mundo, después de que en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner fue  de los únicos gobiernos que redujeron su deuda;  y el 5 lugar en el déficit y  el país con las tasas de interés más altas, de 40% al inicio para llegar a un 60% en la actualidad.  Según el dirigente de los industriales, Miguel Acevedo, la industria sufrió un “15% de destrucción” e igualmente el nivel de vida de los trabajadores pues perdieron el poder adquisitivo en un 37%. Argentina tiene además las gasolinas más caras del mundo, 1.5 dólares el litro después de una serie de “gasolinazos ordenados también por el FMI como forma de “abatir el déficit” ya que la empresa petrolera estatal YPF controla el 50% del mercado de combustibles en el país. No obstante, la producción petrolera se desplomó y los “apagones” aumentaron un 53% en el último año , mientras que la inversión en electricidad cayó un 20%  año pese a los “tarifazos” constantes del gobierno de Macri. Todo esto trajo como consecuencia un aumento acelerado de la pobreza, el hambre y el número de niños que no tiene suficiente comida además del cierre de miles de empresas y especialmente de empresas de transporte fluvial y por tierra. Argentina vive toda una “catástrofe social” como la definió el pre candidato kirchnerista a la presidencia Alberto Fernández.

El caso de Argentina es uno más de los desastres causado por el FMI y sus recetas pero quizá es el peor porque las medidas. Supuestamente diseñadas para reducir el endeudamiento, bajar el déficit, aumentar la inversión privada y por esa vía el crecimiento etc. resulto exactamente en lo contrario y destruyo a una país entero ante  los ojos del mundo entero.