19/Sep/2019
Editoriales

La economía actual ante el reto de cerrar el círculo

La economía circular es un nuevo modelo conceptualmente distinto y que se opone al que impera en buena parte de las sociedades actuales, el correspondiente a la denominada economía lineal que sigue la secuencia producir, usar y tirar.

 Las previsiones en relación a la producción y el consumo responsables,  a pesar de responder a una buena noticia que es que en el medio plazo se producirá un sustancial incremento de las personas que se incorporan lo que se conoce como clase media, nos llevan a una realidad que puede constituir un problema de primer nivel, el hecho de que harían falta tres planetas en el régimen de producción actual para poder mantener nuestros estándares de vida, manifestó María Luz Díaz, docente y consultora ambiental Cerem International Business School.

 La  economía circular focaliza su acción sobre el uso particularmente eficiente tanto de los recursos como de la energía.  Haciendo que los residuos puedan ser utilizados como materia prima secundaria bien en un proceso generador del mismo producto, en este caso hablaríamos de reutilización, o bien para un proceso orientado a la generación de un producto diferente, en este caso hablaremos de reciclado o de valorización.

 Como ejemplo de la economía circular en el caso de reutilización de materiales podemos presentar el conocido vidrio, cuyo uso doméstico más extendido es como contenedor para productos alimenticios. Debido a sus características es un material que tiene varias vidas. Se trata de un silicato que funde en el rango de 800 a 1.200 º C, situándose en la parte inferior de éste justamente las temperaturas necesarias para el reprocesamiento del material que ya ha sido utilizado, con lo que esta alternativa al uso de material nuevo supone además un importante ahorro energético.

 Es decir, como simple objetivo estratégico, la economía circular debería ser una opción a considerar por las organizaciones al contribuir decididamente al uso de materia prima secundaria y con ello paliar la escasez de recursos propia del modelo económico lineal que podría acabar por producir volatilidad tanto en sus precios como en los del producto final, impactando todo ello de forma claramente negativa en el desarrollo económico.