23/09/2018
Editoriales

Audiencia Pública

En verdad que algunas veces pensamos que el presidente norteamericano Donald Trump no está tan “destornillado” como lo califican sus detractores, sobre todo cuando critica tan duro a la prensa y la hace enemiga de la sociedad, según él… porque por ejemplo, en México sucede algo que le da la razón, toda vez que el casi presidente electo Andrés Manuel López Obrador invita a desayunar a su contendiente perdidoso José Antonio Meade y desayunan juntos en su casa… resulta que al término del desayuno López Obrador florea a Meade, diciendo que es un hombre honesto y que nobleza obliga porque fue el primero en levantarle la mano al término de la pelea del pasado día primero de julio…///

Pero resulta que hay editorialistas, y no pocos, que le pegan duro a López Obrador debido a que no les da motivos para escribir con le tras de sangre el comportamiento del PRI, partido político que postuló a Meade sin ser militante… estos periodistas no tienen lado, cuando podrían construir diciendo que es loable –como lo es- la actitud de AMLO cuando busca la reconciliación nacional acercando a sus adversarios políticos… esto en cualquier democracia es un paso indispensable, pero aquí no, aquí debemos continuar como si la campaña no hubiera terminado, golpeándose los ex contendientes con todo… estos periodistas profesionales confunden la cortesía política que es previa a la buena gobernabilidad, con el borrón y cuenta nueva... López Obrador debe actuar con firmeza cuando encuentre malos manejos de sus antecesores, pero eso no implica que esto debe hacerse en un ambiente de terror periodístico en contra de quienes participaron en el proceso electoral… ¿de acuerdo?...///

El enfoque de Carlos Antonio Santa María –el niño genio que entrará a la UNAM- del sistema educativo nacional, es interesante, pues habla de que el magisterio termina aburriéndose cuando enseña una y otra vez lo mismo a sus alumnos… dice que el sistema debe propiciar el que los alumnos vayan descubriendo sus conocimientos supervisados por los maestros… desde luego que este joven genio no piensa que hay maestros que cuando van a la escuela a enseñar, llegan sin ganas de trabajar pues andan ocupados en la grilla de su gremio, y no pueden aprender nuevas formas de enseñar… ellos son los que se oponen a que haya un proceso de evaluación de sus conocimientos y sistemas de trabajo… así que nuestro joven genio universitario debe esperar un poco más, para que su criterio madure de acuerdo a su capacidad intelectual ya comprobada… ¿qué tal pollo pa’l arroz?...///