26/05/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Mayo 16 de 1917: Nace en Sayula, Jalisco, Juan Rulfo, quien sería un gran escritor de fama internacional. Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, vivió con su abuela en San Gabriel, hasta los diez años de edad. Le tocó ver de cerca algunos hechos violentos durante la guerra cristera, luego estuvo internado en un orfanato por cuatro años, y al salir se fue a Guadalajara, donde publicó algunos textos en la Revista Pan, cuyo director era Juan José Arreola. De Guadalajara se mudó al Distrito Federal subsistiendo gracias a varios oficios, desde agente de migración hasta empleado del Instituto Nacional Indigenista, en el área editorial. Sólo escribió una novela: Pedro Páramo en 1955 y un libro de cuentos titulado El Llano en llamas, en 1953. Las monografías elaboradas por diversas plumas respecto de su obra superan por cientos de veces en extensión a la obra de Rulfo que refieren. En 1947 se hizo novio de Clara Aparicio, quien tenía 19 años y se casaron el 24 de abril de 1948 en Guadalajara. Su novela Pedro Páramo es genial, y lo mismo se puede decir de sus cuentos de El llano en llamas, pero de la novela el mundo reconoce su dimensión al leer su inicio: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo cuando ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba a punto de morirse y yo en un plan de prometerlo todo. “No dejes de ir a visitarlo”, me recomendó. “Se llama de ese modo y de ese otro. Estoy segura de que le dará mucho gusto conocerte”. Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas. Es increíble cómo su prosa atrapa al lector y no le permite interrumpir su lectura. Para mi gusto Juan Rulfo es el mejor cuentista de habla hispana.