14/11/2018
Editoriales

Programas de Avances Informáticos y Científicos

Actualmente somos el país manufacturero de América del Norte, con salarios promedio unas 20 veces inferiores a los que rigen en Canadá y en los EUA. Esto, aunado a la falta de seguridad pública causada por el crimen organizado y a la extendida corrupción gubernamental, causa que la economía crezca sólo en un 2.2 % anual, apenas el mismo porcentaje de aumento de la población: O sea que estamos estancados ¿Cómo superar esta terrible situación?

 

   En su libro “Un México Posible” los empresarios regiomontanos y directores del Tec. (ITESM) J.A. Fernández C. y Salvador Alva G., opinan que para transformarnos en un país que responda a los retos de la Globalización en un tiempo de avances informáticos y tecnológicos acelerados, necesitamos imbuir en la población, por el ejemplo, la educación y la práctica, la curiosidad científica para producir la generación de nuevas técnicas y conocimientos, utilizando al máximo nuestra capacidad para asociarnos.

 

   ¿Qué necesitamos para lograr estos avances? Primero, un nuevo modelo de país, segundo, un aumento en la productividad laboral y tercero, la digitalización y automatización de los sistemas de manufactura, hasta convertirlos en “mentefactura”. Pasando ya a la práctica, creen que esto se logra dando tres enormes pasos: Primero, forjar a nivel gobierno una visión detallada que nos inspire; Segundo, forjar una nueva organización directiva, cambiando las rutinas burocráticas heredadas y sustituyéndolas con nuevas habilidades  y talentos; y Tercero y más importante: Los nuevos líderes honestos, probos y dedicados ir formando a largo plazo una cultura de servicio y de guía del pueblo.   

 

   ¿Qué proponen sobre estos prioritarios avances los tres principales candidatos presidenciales? Andrés Manuel López Obrador lo único que ofrece es la honestidad y probidad en el gobierno, lo cual en sí ya sería una gran cosa, pero no dice ni una sola palabra sobre una visión inspiradora de ascenso informático ni científico ni, menos aún, sobre el cambio necesario hacia nuevas habilidades y talentos organizacionales.

 

   José Antonio Meade en el punto 10 de su Eje I habla de que “es necesario un esfuerzo coordinado del Estado y los Sectores Productivo y Social para desarrollar nuestro capital humano, infraestructura e innovación” y en el Eje III punto 12 dice: “impulsar el desarrollo de habilidades digitales” y en el punto 19 “Fortalecer el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación”; Lo cual considero que es poco, vago y poco comprometedor.

 

   Ricardo Anaya en su Sección IV, puntos A3.7 a A3.17 habla de “Mayor valor agregado”, de “Encadenar pequeñas y medianas industrias a Empresas de exportación para que haya transferencia de capacidades técnicas y organizacionales”, de “Formar cadenas productivas para incrementar el valor agregado a bienes de exportación”, y de ir “Hacia una economía digital y del conocimiento”. En sus puntos B.5. 7 y 8 habla de que en los Planes de Estudio “Se agregarán materias técnicas y digitales que conduzcan a la inteligencia y la creación” 

Y que “Se promoverá la investigación y la creación del conocimiento”. Y en los puntos B.7 se vuelve a “Fomentar la ciencia y la tecnología mexicanas”, “La investigación científica a largo plazo” y a “Vincular la investigación con el Sector Productivo”. Todos estos propósitos podrían significar algo si se complementan con un cambio organizacional en las rutinas burocráticas y, sobre todo, si se hacen bajo la égida de una nueva cultura, forjada con el ejemplo de honestidad, probidad y dedicación de los líderes gubernamentales.

 

   Creo que en lo que queda de las campañas electorales, debemos exigir el compromiso de estas metas.

 

Atte.- JVG.- 09-05-18.