19/Jan/2020
Editoriales

La fuerza del pensamiento

Algunas veces dejamos a nuestro cerebro en “neutral”, medio suelto y con pensamientos divagantes. 

Eso es más o menos lo que sucede cuando dormimos, que podemos soñar cualquier cosa, sin límite alguno, pero al despertar le ponemos freno a las ideas que fantaseamos diciéndonos que todo era un simple sueño, y lo olvidamos. 

Sin embargo, cuando “soltamos la rienda” al cerebro podemos engendrar pensamientos cuya trascendencia es difícil de evitar, por lo que debemos controlarlo siempre. 

Hay un ancestral principio que recomienda tener cuidado…  
-Con tus pensamientos, que se transforman en palabras.

-Con tus palabras, que se transforman en acciones.

-Con tus acciones, que se transforman en hábitos.

-Con tus hábitos, que moldean tu carácter.

-Con tu carácter, que decidirá tu destino.