25/Aug/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 23 de 2011: Muere en Monterrey a los 79 años de edad, el sacerdote e historiador, Monseñor Aureliano Tapia Méndez. Tapia Méndez nació en Jacona, Michoacán, el 3 de mayo de 1931, estudiando sus primeras letras en Zamora, Michoacán, donde fue inducido por el ex seminarista Francisco Elizalde, su maestro, a estudiar literatura y al joven Aureliano le gustó esa área del saber. Sin embargo, al sentir que le llama la fe, se cambia a Montemorelos para después matricularse en el Seminario de Monterrey, institución de la cual egresó ordenándose como sacerdote en 1955.

Ejerciendo el sacerdocio quedó fascinado con las lecturas de documentos históricos, dedicando buena una parte de su tiempo a estudiarlos. Fue vicario de la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz, para después –en 1977- ser párroco de San Pedro Apóstol. Ya instalado en el nivel de párroco, se desempeñó así en la Iglesia de La Purísima Concepción, donde se distinguió oficiando misa a generaciones de egresados de las diversas escuelas de Monterrey. En 2003 fue adscrito al santuario de San Judas Tadeo de Monterrey.  Fue presidente de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística; miembro de la Asociación de Cronistas Municipales de Nuevo León José P. Saldaña; presidente de la Sociedad Numismática de Monterrey, miembro de la Asociación de Escritores de México, y de la Academia Nacional de Historia y Geografía de México, institución que en 1975 le otorgó las Palmas Académicas; en 1987 fue recipiendario de la Medalla al Mérito Cívico de Nuevo León, y en 2005 recibió el Trofeo Regio. Aportó a la investigación histórica local una carta inédita de Sor Juana Inés de la Cruz a Antonio Núñez de Miranda, que estaba en la biblioteca del Seminario, misma que además de darla a conocer, la utilizó en algunas obras escritas de su autoría.

El Papa Juan Pablo II, lo hizo en 1983 Capellán de Honor, permitiéndosele acceder al nivel de Monseñor. Ofreció cualquier cantidad de conferencias en diversos foros, con la presencia de medios de comunicación y además condujo programas en medios electrónicos. Escribió en los periódicos El Norte, El Porvenir, Tribuna, El Diario de Monterrey, y en El Regio. Autor de doscientas obras de historia, literatura y filosofía.