27/Sep/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Septiembre 22 de 1846: Segundo día de la Batalla de Monterrey. Después de una defensa férrea de la Ciudad de Monterrey el primer día de combates, se se da una aparente baja de acciones en los diversos frentes de guerra, sobre todo en el centro de la ciudad.

Pero los invasores planeaban irse sobre el Cerro y el Palacio del Obispado, que eran defendidos por el coronel Francisco Berra puesto que  los norteamericanos ya controlaban la salida a Saltillo y estratégicamente querían a cualquier costo dominar esta posición de altura para dar el golpe final desde el poniente de la ciudad. Así que atacaron al Obispado desde antes del amanecer y Berra de inmediato entendió que sus fuerzas eran insuficientes, por lo que pidió apoyos al jefe de la defensa Pedro de Ampudia quien no respondió por estar ocupado en la estrategia zigzagueante de defensa del centro de la ciudad.

El Cuartel de Ampudia estaba en edificio de la Catedral de la ciudad, donde además tenía las municiones almacenadas. Pero alrededor del medio día ya estaba cayendo a manos invasoras el Obispado y la bandera de las barras y las estrellas se veía otear desde el centro de Monterrey en lo alto de tan insigne lugar que tenía entre otras particularidadesestratégicas, el estanque de agua potable que abastecía buena parte de la ciudad. Este día fue pésimo para la defensa de Monterrey, pues tanto los fuertes del diablo como el de la Purísima fueron desamparados por los defensores. Aunque entre las tropas invasoras prevalecía un sabor a fracaso por haber perdido muchos efectivos en el día anterior, todo apuntaba para que al día siguiente, el 23 de septiembre de 1846, llegara una tragedia para los mexicanos.