18/11/2018
Editoriales

Marzo 3 de 1908: Nace en Cadereyta Jiménez, Federico Cantú Garza

Marzo 3 de 1908: Nace en Cadereyta Jiménez, Federico Cantú Garza, quien sería un gran muralista, pintor y escultor. Hijo del doctor Adolfo Cantú Jáuregui y la poetisa María Luisa Garza "Loreley". Siendo niño vivió en San Antonio Texas y a los 14 años en la ciudad de México, matriculándose en la Escuela de Aire Libre en Coyoacán, bajo la dirección del nuevoleonés Alfredo Ramos Martínez, amigo de sus padres. El muralista Diego Rivera lo acepta como uno de sus ayudantes cuando pintaba los frescos de la SEP, por encargo de José Vasconcelos. Teniendo apenas 17 años estuvo viviendo entre Europa y Estados Unidos en donde se vinculó a Andrés Bretón, Lino Enea Spilimbergo, Jean-Emile Puifocart, Renato Leduc, Antonin Artaud, entre otros personajes que dejaron huella en el mundo del arte y las letras. Admiraba el arte clásico griego con el que definió su estilo adaptando sus formas al arte prehispánico. En 1929 expuso por primera vez en el Parque de la Exposición Museo de Los Ángeles, California. Cinco años después, la Galería de Arte Mexicano estaba ya mostrando su obra junto a la de los grandes muralistas mexicanos Rivera, Siqueiros y Orozco. La coleccionista de arte norteamericana MacKinley Helm adquiría todas las piezas que podía de su firma, para exhibirlas en el Museo de Santa Bárbara, el Museo de Arte Moderno de NY, y el Filadelfia Museum. En 1934 inicia su actividad muralista, especialidad en la que pudo aplicar todos sus conocimientos, imprimiéndole su estilo personal que le daría fama universal. En 1943 pintó los frescos de la parroquia de San Miguel de Allende, Calvario, Última Cena y Arcángeles. Dio clases en la Universidad de California, y a partir de 1951 dedicó su creatividad a pintar murales privados, como Caídas de Tenochtitlan y de Troya, en la casa de Benito Coquet; y otras pinturas extraordinarias en las residencias de Tomás R. Iglesias y de Alfonso Noriega. En Morelia, Michoacán, pintó el fresco del Museo Regional de Morelia, dibujando las crueldades del colonizador Nuño de Guzmán. En 1960 creó la famosa escultura del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde su inspiración produjo a una madre amamantando a su hijo, protegida por el águila real. Así como el de la Lotería Nacional. Sus murales tienen las más variadas dimensiones, destacando Los Altares en la carretera de Galeana a Linares, Nuevo León, en el que aparece El Flechador del Sol, Ceres y la Flora y la Fauna de la región, realizado en 1961 con una superficie de 650 metros cuadrados. Sus obras son muy variadas y de gran calidad artística, expuestas en las más prestigiadas galerías del mundo, como en las Galerías Perls, la Tate Gallery; en los museos MAM de arte, Museo de Chicago, Museo del Vaticano, MUNE, y otros. Es el autor de hermosos relieves en las escuelas de la Universidad de Nuevo León, como el de la Facultad de Ingeniería Civil, en cantera verde, donde Netzahualcóyotl aparece como el gran ingeniero que fue. Sus últimos monumentos fueron dedicados al poeta Porfirio Barba Jacob y en la Universidad Autónoma de Nuevo León, a don Alfonso Reyes, en 1988. En una entrevista televisiva local antes de partir, dijo que las oquedades que habían dejado en el cerro de Las Mitras las pedreras, los convertiría en monumentos gigantescos. No alcanza a realizarlo pues ese enorme artista plástico nuevoleonés partió al viaje sin retorno en la ciudad de México, el 29 de enero de 1989.