26/05/2019
Editoriales

Aprovechar las enseñanzas del pasado

Durante su etapa como profesor activo, al final de un examen, un alumno se acercó al sabio Albert Einstein y le comentó sorprendido:

 

"¡Las preguntas del examen de este año son las mismas que las del año pasado!"

 

"Sí," - le contestó Einstein - " pero este año las respuestas son totalmente diferentes".

 

Hasta aquí la anécdota.

 

Muchos de los problemas que enfrenta el país son los mismos del pasado. Sin embargo, hay que resolverlos con respuestas y soluciones modernas, con nuevas herramientas, pero –sobre todo— con un gran amor a la Patria, con mucho trabajo y entusiasmo, haciendo a un lado intereses personales o de grupos y buscando la reconciliación nacional, como lo ha propuesto desde hace tiempo Julio Zamora Bátiz, ExPresidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. La SMGE es actualmente presidida por Hugo Castro y su Vice-Presidente es Virgilio Arias.

 Volver la mirada al pasado no significa que pensemos que todo tiempo pasado fue mejor. Pero tampoco debemos ignorar lo que otros han hecho, sobre todo si esto es bueno. A través de la Historia encontramos situaciones interesantes, personajes admirables. Pero la idea no es quedarse en el pasado. Aprovechar, eso sí, sus enseñanzas para el presente y para el porvenir.

 Por otra parte, en el último siglo el ser humano ha logrado notables avances. Las generaciones actuales han recibido los beneficios de los grandes inventos. El mundo se ilumina con la energía eléctrica y hace a un lado la oscuridad. También aparecen el teléfono, que habrá de facilitarnos las comunicaciones; el automóvil, que nos ayudará a desplazarnos; el fonógrafo, la máquina de escribir y la computadora.

 En el siglo XX y lo que va del XXI, los avances son notables. Se realiza un viejo anhelo y el hombre puede volar. Se difunde el cine, se hacen descubrimientos sobre el átomo, las vitaminas y los rayos X. Ciertamente, vivimos en un mundo distinto. A través del microscopio y de otros equipos, hemos penetrado en el microcosmos para descubrir los organismos invisibles. Al mismo tiempo, hemos puesto la mirada en el cielo para alcanzar las estrellas.

 El México actual, al igual que cualquier otra nación, es fruto de su cultura. Cultura que sienta las bases de nuestra identidad, la cual presenta características propias que distinguen y conforman a cada región de nuestro país. A pesar de la pluralidad que se observa en las distintas regiones de nuestra Patria, los mexicanos hemos conseguido consolidar una manifestación cultural nacional que se caracteriza por su solidez y unidad.

 Esta unidad es producto de una larga trayectoria histórica que nos hermana y agrupa. Sin embargo, debemos continuar trabajando en favor del fortalecimiento de las culturas regionales, ya que ellas son el fundamento genuino y esencial de nuestra cultura nacional. En esta tarea se requiere la participación no sólo del Estado, sino de todos los sectores que conforman la sociedad.

 Al mismo tiempo que se busca la consolidación de nuestra cultura, debemos acercarnos a la cada vez más evidente unidad cultural universal, pero desde una visión proveniente de nuestras propias raíces y cultura, ya que ellas son la conciencia de nuestra identidad.

 El día de mañana, 18 de abril, la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística celebra el 180 aniversario de su fundación. Fundada a escasos años de la creación de la República Mexicana y de la Promulgación de la Constitución Política del país en 1824, tendríamos que repasar la historia nacional, para trazar en forma paralela la vida de esta venerable Institución.

 Fue creada el 18 de abril de 1833, por Don Valentín Gómez Farías, con 18 intelectuales mexicanos, a quienes pidió que realizaran tareas fundamentales para la viabilidad del nuevo estado nacional. La Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística es la primera en América y la cuarta en el mundo. Durante su fructífera existencia ha contado con numerosos socios que han sido –y son— orgullo de México.

 Sólo para destacar en forma aislada a unos cuantos de sus augustos dirigentes, bastaría con mencionar, del siglo XIX, a Miguel Lerdo de Tejada, Manuel Orozco y Berra o “El Nigromante”, Ignacio Ramírez, Ignacio Manuel Altamirano o de la vigésima centuria que recién dejamos atrás, las figuras de Jesús Silva Herzog, Emilio Portes Gil o el maestro Isidro Fabela, creador de la política internacional inspirada y surgida de la Revolución Mexicana.

 La nomenclatura de los poblados, la adopción del sistema métrico decimal, el trazo del ferrocarril Veracruz-México, el tendido de la primera línea telegráfica, la ley para proteger la riqueza arqueológica y colonial, son apenas algunos de los muy importantes trabajos que la Sociedad entregó a los mexicanos.  También realizó el censo de 1862.

 Particular mención merece el trabajo de Ignacio Manuel Altamirano.  Elegido y reelegido durante casi una década como presidente de la Sociedad, reorganizó la biblioteca, continuó la labor de vínculos internacionales que iniciara el Dr. Río de la Loza, invitó a liberales y conservadores a compartir tertulias y generó el Movimiento Renacimiento, que incluso tuvo su propia publicación, en tanto continuaba editándose el Boletín de la Sociedad.

 El 14 de mayo de 1914, atendiendo a la gran aportación al progreso de México hecha por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el Congreso de la Unión le confirió el título de “Benemérita”.    

 Después de los años de lucha, al institucionalizarse el régimen revolucionario, la Sociedad cobró nuevos bríos y sus miembros participaron en la aplicación de muchas de las ideas y orientaciones que habían venido impulsando desde años anteriores en las sesiones que efectuaban.

 Quien revise la nómina de socios de esta institución entre 1870 y 1970 leerá una relación de los mexicanos que han construido al México moderno.  Baste destacar que en la Rotonda de los Hombres Ilustres se encuentran los  restos de 43 de sus miembros y que en los muros de la Cámara de Diputados constan los nombres de 8 de ellos en letras de oro.

 Es notable la presencia y participación de literatos y artistas en la SMGE Sociedad hacia finales del siglo XIX.  Guiados por Ignacio Manuel Altamirano generaron el impulso para una cultura nacionalista.

 Son miembros de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística quienes impulsan y redactan la primera ley de planeación y quienes realizan el estudio económico que avala la expropiación petrolera.  En el seno de esta agrupación se prepara la defensa de la soberanía nacional sobre las Islas del Pacífico Norte y se impulsa el concepto de mar patrimonial, que culmina en la reivindicación de la plataforma submarina como territorio nacional y en un sustancial cambio del derecho internacional, acordado en el seno de la ONU.

 A través del tiempo, la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística ha reunido a miles de mexicanos preocupados por el devenir cultural y el desarrollo tecnológico de nuestra patria. Se trabaja en 39 sociedades, la nacional y las correspondientes, independientes en su organización, pero estrechamente unidas en su acción. Las sociedades están distribuidas en todo el territorio del país. 

 La  revisión de la  historia de la SMGE nos debe llenar de orgullo por lo mucho que se ha logrado, por el alto nivel intelectual y moral de sus socios, por el servicio que se ha dado a México. Pero, sobre todo, debe ser acicate para que quienes hoy tenemos el honor de ser miembros actuemos con el mismo espíritu de servicio, renovando las actividades de acuerdo a las demandas que tiene nuestro país en este siglo XXI.