16/Jan/2021
Editoriales

Las Escuelas de Monterrey. Tercera parte, de 1857 a 1910

Dedicamos el texto anterior a las Escuelas de Monterrey desde 1821 a 1857, y ahora estudiaremos lo sucedido en el tracto histórico comprendido entre 1857 y 1910, cuando inicia el movimiento armado de la Revolución Mexicana. 

 

De acuerdo a la Constitución de 1857, la educación pasaba a ser obligación de los estados -y de la federación en el Distrito Federal y los Territorios Federales- por lo que, desde luego, la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Nuevo León y Coahuila -de 1857- coincidía en su artículo 66, fracción XIII: 

 

“XIII. Promover la educación pública y el engrandecimiento de todos los ramos de prosperidad general” 

 

El nuevo sistema constitucional separaba a la Iglesia del Estado, propiciando el inicio de la llamada Guerra de Tres Años (1857-1860) o Guerra de Reforma. Este conflicto radicalizó al grupo liberal de Benito Juárez que, en plena guerra, emitió el 12 de julio de 1859 La Ley de Nacionalización de los Bienes del Clero. 

 

Esta ley confiscaba la propiedad de todos los bienes eclesiásticos -templos, conventos, sacristías, escuelas, universidades, huertas, aguas- que pasarían a manos de la nación. Sólo quedaban en posesión del Clero los edificios para actividades espirituales, como templos, sacristías, y seminarios. 

 

Los conventos sobrevivirían, pero sólo hasta su extinción, es decir, hasta que murieran los últimos monjes o monjas que los habitaban, pues como se prohibieron los votos religiosos, se pretendía que a futuro los conventos terminaran vacíos. 

 

Pasan las Escuelas al dominio del Estado

Por lo tanto -como luego sucedería con hospitales y hospicios- las Escuelas pasaron al dominio del estado. Pero éste no podía sostenerlas, pues no tenía maestros, ni planes de estudio, hasta que surgió la idea de llamar a los que ya habían sido profesores en el sistema lancasteriano santanista.  

 

El tal virtud, el número de centros educativos disminuyó, al grado de que el municipio debió subsidiar a algunas nuevas escuelas privadas: 

 

“Sesion Estraordinaria del 1o de Noviembre de 1859. Presidencia del Señor Zambrano. Reunida esta Corporacion en virtud de previa cíta se dió cuenta con  Otro (informe)  de la misma Secretaria comunicando la aprobacion del acuerdo de este cuerpo en que dispuso sean ausiliadas las Señoras Doña Pascuala y Doña Juana Adame con dies pesos mensuales desde que abran la Escuela que ban ha establecer en esta ciudad, el cual demandó agregar al espediente respectivo”. 

 

Entre 1860 y 1861 operaban ya cuatro escuelas oficiales

 

1.- La de la Señora Reyes, en donde asistían 72 alumnas, que fue la primera Escuela pública  exclusiva para niñas. Su ubicación, según un mapa de la época, estaba sobre la calle de Allende entre Escobedo (calle del Teatro) y Zaragoza, en un inmueble en donde se ubicaba -antes de la Macroplaza- una academia de música llamada “Hoffman” (o a sus espaldas por la acera norte de la calle de Matamoros) 

 

2.- Una escuela ubicada en las llamadas “Labores Nuevas” con 38 alumnos de ambos sexos. “Las labores nuevas” era una zona rural que contaba con un casco urbanizado más o menos a la altura de las actuales colonias Fierro y Madero. 

 

3.- El “1er. Establecimiento de la Ciudad con 157” alumnos que era la Escuela Municipal que hubo junto al ex convento de San Francisco -ya separado de la Iglesia-, por la calle del Teatro y, finalmente 

 

4.- El “2o. Establecimiento con 288” alumnos que se ubicaba en las calles de Juárez -El Roble-, y la de Modesto Arreola -que no tenía nombre-, donde había estado el Hospicio de las Hermanas de la Caridad. Las religiosas siguieron operando el Colegio de Niñas, pero ya reducido a un solo local. 

 

En esta acta de Cabildo se describe lo mencionado: 

 

“Sesion ordinaria del 4 de Febrero de 1861. Presidencia del Señor Morelos Don José María... Los estados de escuelas de primeras letras de la Señora Reyes en donde asisten 72. alumnas, de las labores Nuevas con 38 el 1er. establecimiento de la Ciudad con 157. y el 2o. con 288. impuesta la corporacion de ellos ordenó á la comision del ramo que se informe por que razon esta separado de la direccion de este último” 

 

Pide Gobierno del Estado al Cabildo que apoye a Escuela de San Jerónimo

En el mismo año de 1861 el Gobierno del Estado pidió al Cabildo que apoyara económicamente a la Escuela de San Jerónimo -rural de San Jerónimo-, que serviría a la numerosa comunidad agrícola y preindustrial del trabajo del barro y el sillar; que se extendía no sólo en San Jerónimo, sino en los terrenos donde hoy se ubica la colonia Miravalle y la colonia del Valle que aún era territorio de Monterrey. 

 

“Sesión ordinaria del 5 de Noviembre de 1861 Presidencia del Señor Morelos Don Jose Maria… Una providencia del Supremo Gobierno disponiendo que esta Corporación resuelva lo conveniente respecto de la solicitud que ha hecho el C. Jose Maria Gutierrez Ballesteros para que se le auxilie del fondo municipal como director de la escuela de San Gerónimo de esta jurisdiccion con seis pesos mensuales: Se acordó pasarse á la Comisión del ramo para que dictamine” 

 

En 1862 se construiría otra Escuela en un lugar incierto de la ciudad:

 

Sesion ordinaria del 7 de Enero de 1862 Presidencia del Señor Viteri Aprobada la acta se dió cuenta con lo siguiente…. Otro del Señor Presidente y Comision de de hacienda que termina con la siguiente proposicion "Unica. Queda reformado el número de policias á doce el de Serenos á igual número, la escolta de presos a dos cabos y se continuará unicamente como obra de la Ciudad la que se ha destinado para escuela de primeras letras" Suficientemente discutido se aprobó y mandó comunicarse á la Tesoreria municipal.  

 

Se cierra la Escuela de La Purísima

No es posible saber a ciencia cierta cuándo cerró la Escuela de la Purísima, pero como referencia encontramos que en 1858, un paisano de nombre Santiago Montemayor, nombre que aparece en otros documentos históricos como Oficial Segundo de la Secretaría del Ayuntamiento, es decir un copista, o tinterillo, un hombre con ciertos conocimientos, intenta en 1858 reabrir la Escuela de pobres de la Purísima. 

 

“(1858)Santiago Montemayor pide aumento de sueldo y reabrir la escuela de pobres del ramo de la purísima”. 

 

Pide Cabildo a Vecinos de La Purísima que reconstruyan la Escuela

En el año de 1862 aparece que los vecinos del barrio de La Purísima pretenden ampliar la Capilla de la Purísima, y el municipio pidió a los vecinos, que si les alcanzaran los recursos reconstruyeran la Escuela: 

 

“Sesion ordinaria del 31 de Marzo de 1862. Presidencia del Señor Viteri. Aprobada la anterior acta se dió cuenta con lo siguiente. Los números 23 al 25 del periódico del Gobierno del Estado que se mandaron archivar. Un oficio de la Secretaria del Gobierno concediendo á varios vecinos del barrio de la Purísima en virtud de ocurso que presentaron, permiso para agrandar la Capilla que alli existe y determina se inviertan los productos de las fiestas anuales del mismo barrio en ese objeto y en el caso de que proporcionen local a propósito para la escuela” 

 

Piden en Mineral de San Pedro una Escuela

Un par de años después, en 1864, los vecinos del Mineral de San Pedro, una mina cercana de los límites de Monterrey y Santa Catarina -considerando que hoy es San Pedro Garza García, y entonces aún pertenecía a Monterrey-, pidieron una Escuela: 

 

“Sesion ordinaria del 21 de Enero de 1864. Presidencia del Señor Elizondo D. Pedro… Un escrito de varios vecinos del Mineral de San Pedro de esta jurisdiccion pidiendo se nombre de Juez de aquella hacienda á D. Lorenzo Bocanegra para que establezca la Escuela que el actual D. Ramon Lozano se remite hacer: se mandó pasar al C. Presidente para que si lo creyere conveniente nombre el Juez que se pide á otro y de acuerdo con la Comision de instruccion pública se abra el establecimiento lo mismo que el de los demas haciendas” 

 

Regresan los franceses la educación religiosa

La laicidad predominaba, pero desde octubre de 1864 y casi todo 1865, la Ciudad fue invadida por los franceses, y regresó la educación religiosa a las Escuelas públicas: 

 

“…Otro de los Sres. Don Miguel Valdes yDon Felix Galvan esponiendo que habiendoseles presentado mas de 50 niños por el Establecimiento que está bajo la inspeccion de Don Amado Valdes y 40 por el que dirige Don Fernando Guerra, procedieron como replicas nombrados al efecto los dias 14 y 24 de Agosto ultimo al examen de unos y otros haciendoles varias preguntas en los ramos de doctrina cristiana, lectura, escritura, aritmetica, gramatica castellana, geografia é historia sagrada por el largo espacio de tres horas en cada uno sin interrupcion, notaron unos conocimientos en niños de tan tierna edad que á la verdad no esperaban por lo cual felicitaron á los Sres. Valdes y Guerra en union de sus colaboradores por el constante empeño que han tomado en la direccion de la juventud”   

 

Restaurada la República cambia hasta el nombre de algunas calles

Una vez restaurada la República en 1867, se modificaron la Constitución Federal y las estatales para incluir en ellas las leyes de Reforma que radicalizaron la pugna entre Iglesia y Estado. Los cambios se evidenciaron en la nomenclatura de la ciudad: la Calle de San Francisco tomó su actual nombre de Melchor Ocampo; las Hermanas de la Caridad se expulsaron del país y tuvo que cerrar tanto el hospicio como el Colegio de Niñas que funcionaban juntos en el actual edificio del Museo de Culturas Populares.  

 

Ordena el Congreso que haya Escuelas para ambos sexos

A la muerte de Juárez en julio de 1872, asumió el poder Sebastián Lerdo de Tejada y en octubre 19 de ese año, el Congreso del Estado emitió la “circular que ordena el establecimiento de escuelas de ambos sexos en número suficiente para satisfacer la demanda” como lo exigía el gobierno de Lerdo. Y el 31 de diciembre de 1873, un Decreto estableciendo la Capital del Estado un Consejo de Instrucción Pública. 

 

El gobernador Genaro Garza García, gran impulsor de la educación

En 1881 Genaro Garza García fue electo gobernador del estado y reelecto en 1885. GGG fue uno de los gobernantes que mayor impulso ha dado a la educación en Nuevo León. El Colegio Civil ofrecía educación secundaria y la preparatoria, ampliando su cobertura con sucursales en Marín, Salinas Victoria, Villaldama, Cadereyta Jiménez, Linares y Galeana. Además estableció nuevas escuelas en las cárceles para dar educación primaria y oficios a los reos. 

 

Abundan Colegios religiosos disfrazados de particulares

Era el inicio del porfiriato y poco a poco comenzó a mejorar el nivel educativo, pero de forma desbalanceada comenzaron a llegar órdenes religiosas que operaban colegios de forma críptica, aparentemente manejadas por particulares.  

 

Las Hermanas del Verbo Encarnado abrieron en 1887 el Colegio San José, que luego por discreción tomaría el nombre de Colegio Mexicano. El primer inmueble donde se alojó fue el edificio abandonado por las Madres de la Caridad, es decir, el actual Museo de las Culturas Populares. 

 

Comienzan a contarse por miles los alumnos de las Escuelas

Para el año de 1883 había inscritos en todas las Escuelas de Monterrey 2 mil 723 estudiantes de ambos sexos. Para el 22 de diciembre de 1891, de acuerdo con la Ley Reglamentaria de la Instrucción Primaria, ya existían 29 escuelas públicas, de las cuales 16 eran de niños y 12 para niñas; además eran 28 Escuelas particulares, ocho para niños y 20 de niñas. 

 

Los principales colegios particulares del decimonono

Entre los Colegios para niñas destacaban el Santa Cecilia, el Guadalupe, El De la Concepción, el del Carmen, el Central, el Instituto Cristiano y el De la Luz. Entre los Colegios de varones estaba el Bolívar, El Porfirio Díaz, el Romero Rubio, y el Serafín  Peña. En contra de las Leyes de Reforma, existía en ese momento La Escuela Parroquial del Sagrado Corazón. 

 

Este ejemplo cundió y para el año de 1900, las Leyes de Reforma eran “Leños apagados” según el obispo de San Luis Potosí, José María Ignacio Montes de Oca. Así llegaron diversas órdenes religiosas para educar a los hijos de la nueva elite y de la clase media porfirista. 

 

Llegan los Maristas y las Salesianas

Es importante señalar que en 1905 llegaron los Hermanos Maristas que fundaron el "Instituto de la Sagrada Familia" (luego Colegio Franco-Mexicano) iniciando sus operaciones en un local de la calle Padre Mier, entre Doctor Coss y Diego de Montemayor. 

 

En seguida llegaron Las Hermanas Salesianas en 1906 fundando el Colegio Excélsior que aún está en la Calle Washington entre Juárez y Colegio Civil, en contra esquina del mismísimo Colegio Civil. 

 

En 1907 llegaron las religiosas del Sagrado Corazón, instalando el conocido Colegio de las Damas, en el soberbio edificio que hoy ocupa la Escuela Superior de Música y Danza Carmen Romano de López Portillo, por la calle Padre Mier, en el Obispado. 

 

El desequilibrio entre Escuelas Públicas y Privadas al inicio del siglo XX

Al final del porfiriato, en 1910, la educación en Monterrey estaba muy desnivelada pues había una preponderancia de la educación privada -religiosa de forma ilegal, en los niveles de educación inicial y secundaria, mientras la preparatoria y la profesional eran dominadas por el Colegio Civil que formaba generaciones de estudiantes dentro de la laicidad surgida de La Reforma. 

 

 

Fuentes: 

Archivo de Monterrey 

Colección civil, volumen 269, expediente 2 

Colección Actas: 1 de noviembre de 1859, 4 de febrero de 1861, 5 de noviembre de 1861, 7 de enero de 1862, 31 de marzo de 1862, 21 de enero de 1864,  

Génesis y evolución de la administración pública de Nuevo León, Isabel Ortega Ridaura, Fondo Editorial Nuevo León.