21/11/2018
Editoriales

ARTE Y FIGURA 120816

Amigos aficionados, continuamos con el libro "Arte y Figura" de mi autoría

COINCIDENCIAS

Con motivo de los cuarenta años de alternativa del matador de toros ELOY CAVAZOS RAMÍREZ.

Escribir sobre el matador Eloy Cavazos, podría decirse que es fácil y difícil a la vez. Fácil, porque ¡quién no conoce su vida taurina que es tan larga como su vida misma! y difícil, por que qué se puede decir o aportar que no se haya mencionado antes a través de medios televisivos, radiales, periodísticos o en libros, revistas, magazines, folletos, bípticos, trípticos, carteles y hasta en simples volantes. De tal suerte, que, cuando se me dio la encomienda de escribir sobre tan importante acontecimiento, la verdad es que no se me hizo ni fácil ni difícil, más bien se me hizo casi imposible. En tal virtud, a este artículo me permití llamarle "Coincidencias", esto en razón de lo que a continuación comento:

En su temprana edad de novillero, a principios de los años 60s, a diario acudía el matador ELOY alrededor de las 6:30 de la mañana a tomar clases de tauromaquia en la Monumental Monterrey, y yo acudía a tomar mi camión en la esquina de Avenida Universidad y Colegio Militar (antes Paseo del Prado) a tomar mi cátedra de derecho. Su menuda figura se dejaba ver a lo lejos, con claridad en el verano y con dificultad en el invierno, ya que todavía no brotaba la luz del día a esas horas; él pretendía "colgarse" de los cuernos del toro para un día alcanzar la gloria, y requería del entorno del redondel y del tendido para escuchar imaginarios olés de un coso lleno, y yo pretendía "colgarme" de los libros para encontrar un día el éxito, y requería del entorno de las aulas de la Facultad de Derecho para imaginarme en los tribunales defendiendo la libertad y la justicia. Él en agosto de 1966 terminó su carrera novilleril para tomar la alternativa, yo en agosto del mismo año termine mis estudios profesionales para obtener mi título de Abogado; él en este año está cumpliendo cuarenta años de carrera taurina y yo cumpliendo cuarenta años de ejercicio profesional.

En esa esquina lo saludaba casi a diario y él amablemente lo hacía también, pasaban muchas cosas por mi mente, entre otras, la de si llegaría a ser figura del toreo, la verdad, lo consideraba con un alto grado de dificultad el que lo lograra; por que en aquella época de los 60s estaban las figuras del momento como MANUEL CAPETILLO, LUIS PROCURA, ANTONIO VELÁSQUEZ entre los mexicanos y JOAQUÍN BERNARDÓ, PACO CAMINO y DIEGO PUERTA entre los españoles, por mencionar algunos, que no dejaban pasar ni el aire. Sin embargo, el alto grado de dificultad que veía para que ELOY llegara a ser figura, al paso del tiempo se fue diluyendo. Vinieron los primeros años de la alternativa que por lo general siempre desconciertan, pero después del segundo o tercer año, ELOY empezó a ser ELOY, poquito a poco fue quitando del camino a los grandes toreros del momento y a competir con todos los de su generación, para nunca más dejarse ganar la pelea.

Continuará.... Olé y hasta la próxima.