14/11/2018
Editoriales

HABRÁ UNA PASCUA PARA MÉXICO

Sin pretender entrar en una discusión teológica o religiosa, la pregunta de que si nuestro país, México, tendrá una pascua o una resurrección después del calvario que actualmente vive y que amenaza su existencia como nación, es válida. El cristianismo celebra la Pascua el Tiempo Pascual que se inició ayer domingo, el domingo de gloria o resurrección en donde Cristo resucita y vence a la muerte para instalarse en la gloria.

Sin embargo, en términos simbólicos o si uno busca el trasfondo filosófico e histórico de esa fecha y de sus significado, quiere decir que Cristo representa una nueva vida para los seres humanos si estos se rigen por su ministerio y sus enseñanzas. Una nueva vida frente a la que en aquello tiempo era; la del imperio romano y sus antecesores el babilónico y el persa. Ahora nuestro país necesita poder confiar en una mejoría, en que puede sobrevenir un viraje que permita regresar al crecimiento económico y con ello ir resolviendo y dejando atrás la violencia, el crimen, la obscena corrupción que domina la vida política y la desesperanza. A eso nos referimos, Por eso es válida la pregunta de, ¿Habrá una pascua para México?

HABRÁ UNA PASCUA PARA MÉXICO

  Sin pretender entrar en una discusión teológica o religiosa, la pregunta de que si  nuestro país, México, tendrá una pascua o una resurrección después del calvario que actualmente vive y que amenaza su existencia como nación, es válida.  El cristianismo celebra la Pascua el Tiempo Pascual que se inició ayer domingo, el domingo de gloria o resurrección en donde Cristo resucita y vence a la muerte para instalarse en la gloria. Sin embargo, en términos simbólicos o si uno busca el trasfondo filosófico e histórico de esa fecha y de sus significado, quiere decir que Cristo representa una nueva vida para los seres humanos si estos se rigen por su ministerio y sus enseñanzas. Una nueva vida frente a  la que en aquello tiempo era;  la del imperio romano y sus antecesores el babilónico y el persa.  Ahora nuestro país necesita poder confiar en una mejoría, en que puede sobrevenir un viraje que permita regresar al crecimiento económico y con ello ir resolviendo y dejando atrás la violencia, el crimen, la obscena corrupción que domina la vida política y la desesperanza.  A eso nos referimos, Por eso es válida la pregunta de, ¿Habrá una pascua para México?