23/Aug/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Mayo 15 de 1917: emite el presidente Venustiano Carranza un decreto aprobado por el Congreso de la Unión para establecer esta fecha (15 de Mayo) como El Día del Maestro. Esta fue una iniciativa de los diputados coahuilenses Benito Ramírez y Enrique Viesca, a quienes se les debe agradecer. El 15 de mayo se honra también a San Juan Bautista de la Salle, símbolo de la educación religiosa, contrastando con la laica política carrancista y revolucionaria. Sin embargo, tal conmemoración no está homologada en el mundo, pues el 5 de octubre es el Día Internacional del Maestro; y la Conferencia Interamericana de Educación celebrada en 1943 recomienda que se celebre el día 11 de septiembre. Revisando los calendarios latinoamericanos, veremos que hay muchas fechas celebrando lo mismo, pero adecuadas a sus antecedentes nacionales.

 Por ejemplo, en Argentina se celebra el 11 de septiembre conmemorando el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, gobernador y senador de la provincia de San Juan y presidente del país, quien vivió empeñado en mejorar la educación científica; en Bolivia es el 6 de junio  recordando la fundación de la primera escuela de maestros en Sucre y el nacimiento de Modesto Omiste Tinajeros; en  Brasil es el 15 de octubre, recordando que en esa fecha el emperador Pedro I firmó la ley que crea escuelas de primeras letras en todas las ciudades, villas y lugares populares; y así por el estilo, hay fechas diversas para reconocer a los hombres y las mujeres que entregan su vida a enseñar como maestros o catedráticos.

 La grandeza de una nación no se da en base a sus recursos naturales, sino por el grado de preparación de su gente, así que la educación es El Tema que debemos resolver, y el elemento más relevante es el maestro, más que los otros elementos de la ecuación, como son los alumnos, los libros y las condiciones de la escuela. Así que viéndolo desde cualquier ángulo, el 15 de mayo es una fecha muy importante para México pues honramos a nuestros admirados y queridos maestros.