17/11/2018
Editoriales

Entrecurules 07 08 2018

"Hay que saber perder en las elecciones, en las luchas, pero perder no quiere decir resignarse; perder es reservarse y esperar que a los cuatro o seis años, mediante una nueva lucha, venga el triunfo", dijo Miguel Lanz Duret, diputado federal en ese entonces, durante un discurso que pronunció en la Cámara de Diputados el 25 de abril de 1911.

 Fue cuando se discutió la reforma al artículo 109, en relación con la no reelección de gobernadores. Lanz Duret reconoció en ese lejano evento de 1911, el triunfo indiscutible de don Francisco I. Madero y el fracaso del reeleccionismo y tocó el punto lacerante de nuestra vida cívica: la necesidad de la existencia de partidos políticos nacionales.

 Abogado de profesión Lanz Duret nació en el año de 1875. Figuró en la vida pública del país y fue diputado federal de la XXV legislatura.

Fungió como primer vicepresidente y murió en la CDMX el 21 de noviembre de 1941.

De acuerdo a Lanz Duret, el PRI tardará años en volver a ser el de antes, pero con trabajo político, quizá pueda lograrlo antes.

 Recordó además este personaje en su discurso que la reelección del General Porfirio Díaz, la hicimos todos, la sostuvimos todos y, sin embargo, fue la causa de todos los fracasos políticos de los partidos.

 Y nosotros decimos que si la reelección en aquel tiempo llevó al fracaso del General Díaz y hoy hemos vuelto a la reelección de diputados y Alcaldes, vamos indudablemente a cometer los errores del pasado y en el análisis y la reflexión el PRI debe tomar en cuenta el tema para no repetir los mismos errores.

 Y hay que evitar que la relección antes de que avance más, erradicarla, pero será tema de los tricolores.

 Lanz Duret ya desde aquel tiempo propuso reorganizar a los partidos políticos y analizar qué es lo que no hemos hecho, que esa es la culpa de todos; prometer solemnemente y cumplir que no "volveremos a abandonar nuestras facultades, ni nuestras energías, ni nuestros derechos en manos de nadie, aún cuando se trate de un héroe o de un semidios.

 "Hay que consagrarse a la política, que el ciudadano defienda de hoy en adelante sus derechos, que vaya a las ánforas electorales, que escriba en los periódicos, que hable en la tribuna, que reclamé por dondequiera su derecho, si cree que lo que se le comete sea un atentado, cualquiera que sea el juez o el contrario que tenga.