17/12/2018
Editoriales

Marc Chagall

Las obras del pintor ruso Marc Chagall (1887-1985) tienen muy buen nivel comercial. Y en una ocasión, uno de los llamados “brockers” del arte adquirió a buen precio un retrato de boda atribuido al famoso pintor ruso. Observando que faltaba la firma del artista, el marchante lo buscó hasta encontrarlo y le solicitó que lo firmara.  

Después de observarlo un buen rato, Chagall le dijo: “Es un bonito trabajo. Pero he pintado tanto que apenas me acuerdo de él”, y lo firmó.

El verdadero autor de la obra había sido el famoso falsificador Lothar Malskat. Sin embargo, una vez descubierto el engaño, el cuadro, por la curiosidad de esta anécdota, fue comprado por un coleccionista a un precio superior al que hubiera alcanzado si se hubiese tratado de un auténtico Chagall.