13/11/2018
Editoriales

Agosto 4 de 1952: nace en Estación El Salado, San Luis Potosí, Daniel Bautista Rocha

 

Agosto 4 de 1952: nace en Estación El Salado, San Luis Potosí, Daniel Bautista Rocha, quien sería un deportista de alto rendimiento, ganador de la Medalla de Oro de 20 kilómetros de caminata en la Olimpíada de Montreal, Canadá, de 1976. En 1954 –a los dos años de vida- su familia se vino a Monterrey como precaristas, ubicándose en un lote del asentamiento humano llamado El Agarrón, sin servicios ni desde luego, documentos de propiedad.

   Su vida se desarrolló con grandes necesidades que superó una a una, pues –por ejemplo- mientras estudiaba la educación primaria, boleaba en la calle. Siendo un puberto, Daniel ayudaba a su hermano Lucio quien corría en el equipo de una constructora local y así comenzó a involucrarse con el deporte del atletismo, pues al principio corría hasta que aprendió a caminar en la forma olímpica.

   Consiguió trabajo en 1971 como agente de tránsito de Monterrey, y se entrenaba en la marcha junto a otra gran estrella futura llamado Raúl González, quien se convierte en su gran amigo. Raúl es llamado a México a concentrarse en el Comité Olímpico, y lo recomienda (a Bautista) para que lo llamen. Así sucede y en 1973 Bautista pide permiso a la dirección de Tránsito de Monterrey, para irse a la ciudad de México a concentrarse también –luego de demostrar su capacidad atlética- y en 1975 poder irse a Europa en el equipo mexicano.

   Compitiendo en Polonia, establece una marca mundial en los 20 kilómetros que a estas alturas ya era la prueba de su especialidad. En la ciudad de México también consigue un sonado triunfo, ganando la medalla de oro de los 20 kilómetros en ese mismo 1975, en los Juegos Panamericanos. Inmediatamente, luego de un fuerte trabajo de preparación, se va a las Olimpíadas de Montreal 1976 representando a México y ya en la carrera olímpica, Bautista inicia una “escapada” del pelotón de marchistas yéndose junto con dos alemanes, mismos que dejó en el camino sin darse cuenta pues no había volteado hacia atrás para cerciorarse cuántos venían cerca. Así que entró solo al estadio convirtiéndose en el primer medallista de oro olímpico de México en atletismo. Regresa y le otorgan el Premio Nacional del deporte en la capital. Y tiene un recibimiento de héroe en Monterrey. En 1979, la Asociación de Cronistas Deportivos tiene qué decidir entre los campeones Pipino Cuevas, Salvador Sánchez y Daniel Bautista, para determinar quién es el mejor deportista mexicano de la década de los años setenta, y le dan el título de Bautista.

   El 24 de julio de 1980, en la Olimpíada de Moscú, lo descalifican debajo de un puente- sospechosamente- yendo a la punta y gana el italiano Mauricio Damilano, quien no podía creer que había derrotado al mexicano sensación mundial. Tras un periodo de depresión, su carrera deportiva le permite iniciar otra carrera, en la administración pública. Sin embargo, consiguió otra medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Puerto Rico 1979. Tengo la fortuna de ser amigo de Daniel Bautista, hemos trabajado juntos en un par de ocasiones, y aunque en áreas diversas, he podido apreciar su talento y donde gente. Hoy hace equipo con el otro gran campeón olímpico Raúl González en el Instituto del Deporte en Nuevo León.