21/09/2018
Editoriales

Entrecurules 30 06 2018

"Cuando una de las partes se beneficia y la otra se perjudica, la relación mercantil no puede durar indefinidamente; cuando los negocios favorecen a ambas partes, entonces sí son permanentes", dijo el ex presidente mexicano Gustavo Díaz Ordaz ante el Congreso norteamericano, reunido en sesión en la Cámara de representantes, durante una visita a Washington el 27 de octubre de 1967.

 Y añadió en esa ocasión que de la falta de equidad nació el prejuicio de que los negocios son factor inevitable de división internacional.

 "Se comienza comerciando y si los tratos son justos se termina siendo amigos y uno de los valiosos tesoros del hombre son sus amigos”.

 Desde luego, Díaz Ordaz en su mensaje a los Estados Unidos, pidió respeto para nuestro país y todos los países latinoamericanos. Y ese mismo mensaje dijo que si queremos sobrevivir y alcanzar la paz, debe procurarse una verdadera revolución en las conciencias, que nos permita construir, entre todos, un mundo más justo. 

Y vecinos por la geografía no ha sido fácil el camino para llegar a esta amistad que nos une. No siempre han coincidido no coinciden nuestros puntos de vista, pero hemos aprendido a respetarlos”, lo dijo Díaz Ordaz. 

"Del respeto sagrado que tenemos por nosotros mismos, nace el que profesamos a las demás naciones y que a su vez nos sirve de inconmovible apoyo para exigir se nos respete.  

 Y cerró su discurso con una frase de don Benito Juárez que dice "la democracia es el destino de la humanidad futura; la libertad, su indestructible arma, la perfección posible, el fin que se dirige.