16/10/2018
Editoriales

Noviembre 30 de 1867: muere ejecutado en la Hacienda de Nopalillos, Galeana, Nuevo León, el coronel Platón Sánchez

Noviembre 30 de 1867: muere ejecutado en la Hacienda de Nopalillos, Galeana, Nuevo León, el coronel Platón Sánchez. Nace el 15 de octubre de 1831 en la Hacienda del Capadero, en Tempoal, Veracruz, Rafael Platón Sánchez Meraz, quien sería un destacado militar.

Hijo de Anastacio Sánchez y Josefa Meraz, que murieron siendo jóvenes, dejando al niño Platón desde la edad de cinco años hasta los veintidós a cargo de su tía Josefa Meraz, en Huejutla, Hidalgo. Estudió sólo la educación primaria y a los 22 años se inscribió en el Colegio Militar de la ciudad de México. Su situación escolar fue irregular desde el inicio, pues la edad máxima permitida para ingresar a esa institución es de veinte años, por lo que es probable que se haya quitado un par de años para acceder a la inscripción en el prestigioso Colegio Militar. Terminó sus estudios en cuatro años y con el grado de subteniente de artillería entró al Ejército nacional, en tiempos del presidente Benito Juárez. Durante la invasión francesa fue enviado a defender la ciudad de Puebla al mando del general Ignacio Zaragoza, participando en la batalla del 5 de mayo de 1862, así como en el sitio de 1863, evento en el que resultó herido de bala.

A pesar de esa condición, continuó peleando por lo que fue objeto de una mención honorífica y ascenso a Capitán primero de artillería. Fue preso de los franceses pero logró escapar y se presentó en la Capital de México para reinscribirse en el ejército. El capitán Platón Sánchez acompañó al presidente Juárez durante su periplo hacia el norte de México. Luchó contra los franceses en Saltillo, Monterrey y Matamoros, pero en 1865 fue preso de nuevo por éstos y sin embargo, de nuevo se fugó. En mayo de 1867 formó parte del ejército que sitió Querétaro y se desempeñó de tal forma que lo ascendieron a Teniente Coronel del ejército nacional. Su lealtad y capacidad le valió para ser nombrado el 12 de junio de 1867 presidente del Consejo de Guerra que juzgó al monarca destronado Maximiliano de Habsburgo, así como a los generales conservadores Miguel Miramón y Tomás Mejía.

El 14 de junio de 1867 es el encargado, en su calidad de presidente del Consejo de Guerra, de leer la sentencia de muerte a los tres distinguidos reos. Continúa dando servicio a la República como militar reconocido y estando al mando del Cuerpo de Cazadores, en la Hacienda de Nopalillos, jurisdicción de Galeana, Nuevo León, varios elementos que habían pertenecido al Regimiento de la Emperatriz Carlota se sublevaron en contra del gobierno republicano de Juárez y lo sorprendieron, ejecutándolo. Al saber de su muerte, el gobierno le rindió honores y se erigieron varias poblaciones con su nombre en el país, comenzando con la Hacienda donde nació que ahora se llama Platón Sánchez. En nuestra ciudad tenemos una calle del centro que lleva ese nombre, así como una escuela primaria.