16/07/2018
Editoriales

Abril 13 de 1847: durante la guerra de invasión de Estados Unidos a México, buques menores de la Armada norteamericana se dirigen a Tuxpan para asediar el puerto

Abril 13 de 1847: durante la guerra de invasión de Estados Unidos a México, buques menores de la Armada norteamericana se dirigen a Tuxpan para asediar el puerto, donde fondearon el día 18 del mismo mes. Este puerto estaba defendido por 600 hombres bajo las órdenes del general Martín Perfecto de Cos.

Desde el 1º de abril, el Congreso había concedido la licencia al presidente Santa Anna para que pudiera libremente comandar al ejército contra los invasores norteamericanos. Y de forma consecutiva se suprimió la vicepresidencia, depositada legalmente en Gómez Farías, y se designó presidente interino al general Pedro María Anaya, quedándose el grupo de liberales que comandaba Sergio Salinas, molestos. Para el 5 de abril, ya estaba Santa Anna fortificando el Cerro Gordo o del Telégrafo, pese a que el general Valentín Canalizo y el comandante de ingenieros Manuel Robles, decían que el escenario donde convenía la batalla era en Corral Falso.

Sin embargo, ya Santa Anna había decidido pelear en Cerro Gordo. Pero durante la batalla, los norteamericanos agobian a la fortificación del cerro del teléfono y se instala en el cerro de Atalaya. Lo grave es que el ejército mexicano se dispersó huyendo muchos a Jalapa, y Santa Anna perdió hasta su pierna postiza.

Ante la desesperación e impotencia, el 21 de abril, el general Mariano Salas, solicita a los mexicanos a que se organicen en el sistema de guerrillas para hostilizar al enemigo.

Y para el 21 de mayo, se declaró a la ciudad de México en estado de sitio, y se nombró a Nicolás Bravo comandante general de la plaza. 

Las plazas importantes como Puebla cayeron en pocos días, por lo que la ciudad de México temía que los marines norteamericanos de pronto se aparecieran para reclamar su botín de guerra. Esta guerra de invasión norteamericana está llena de datos tristes, pues como se sabe, la gente se comporta como en realidad es cuando prevé peligro.

Para el 28 de mayo, el general Scott ocupaba Puebla, y el 20 de junio se recibió un comunicado avisando la llegada de Nicolas P. Trist, “comisionado de paz” de EUA.

Hasta allí, todo estaba más o menos controlado, a pesar de que había tropas estadounidenses cerca de la capital, hasta que en julio 30, estalló en Yucatán la llamada Guerra de Castas, que distrajo la atención del ejército mexicano mientras que los norteamericanos avanzaban. La historia es triste porque narra la pérdida de los territorios nórdicos a causa de que cuando tomaron la capital del país, hubo un armisticio por medio de un tratado desigual: el tratado de Guadalupe – Hidalgo. Continuará…