20/Aug/2019
Editoriales

Los artistas en la política

Cuando Las Vegas empezaba a ser la capital del juego y el espectáculo, en los años cincuenta, Frank Sinatra invitó a cenar a cuatro de sus amigos al Casino Sands, para plantearles la idea de formar un grupo de estrellas de talante excéntrico y hasta les propuso el nombre de Rat Pack.

Los comensales eran el comediante y cantante Dean Martin, Peter Lawford el “Niño bonito” británico; el cantante de color Samy Davis Jr, quien actuaba con el ojo izquierdo de vidrio; el cómico Joe Bishop y desde luego el mismo Frank Sinatra. La idea les gustó, y todos aceptaron iniciando a actuar de inmediato en grupo, siendo la sensación en todo estados Unidos, no sólo en Las Vegas. Se dieron a conocer como exitosos y millonarios de pocos escrúpulos, referidos por la prensa como los nuevos dioses americanos y Las Vegas como su Monte Olimpo.

Cada vez que se reunían a platicar había resonancia en todas partes, incluso en el extranjero, pues las más guapas mujeres del espectáculo estaban presentes. Todos ellos hicieron fama y fortuna pues el precio de sus presentaciones era cada vez más alto. Filmaron la película Ocean’s Eleven que fue un exitazo en taquilla, a pesar de que no tenía nada de argumento ni de efectos, sólo aparecían ellos. Peter Lawford, casó con la hermana de John F. Kennedy, quien se lanzó en 1960 como candidato a la presidencia de Estados Unidos y durante su campaña el grupo de su cuñado se incorporó donando presentaciones que se cobraban bien y así se reunió mucho dinero para Kennedy. Se trataba de la primera asociación entre celebridades políticas y artísticas, lo que levantó mucho polvo entre los votantes. Kennedy se alzó con la victoria pero muy pronto enfrió a su cuñado Peter por enterarse que el grupo Rat Pack algo tenía que ver con la mafia.

Desde luego que esto molestó a Sinatra, pues ya había hecho compromisos con sus relaciones y esto daba al traste con ellos. Pero el tema era delicado, así que el grupo terminó dividido y terminó desapareciendo, pues el público les dio la espalda al correr las versiones de que su forma de vida era patética en tiempos de crisis políticas, económicas y militares. Empero, acaso este grupo fue quien abrió camino para que en todo el mundo comenzara un acercamiento importante en las campañas políticas, entre los artistas y los candidatos. En México hemos tenido a un Juan Gabriel, a Vicente Fernández, y a muchos otros que han participado directamente en labores proselitistas apostando al triunfo de un candidato. Las experiencias vividas no han sido positivas.