22/09/2018
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Agosto 19 de 1991: arrestan en Moscú, miembros del partido comunista de la Unión Soviética (PCUS), al presidente Mijail Gorbachov, para tomar el poder político.

Las reformas económicas de Gorbachov, conocidas como la Perestroika, tendientes a rescatar la planta productiva soviética y convertir a la URSS en una nación competitiva, generaron grandes malestares entre los políticos duros del sistema comunista tradicional, quienes formaron un comité estatal de emergencia para gobernar mientras Gorbachov estaba “enfermo”. Los partidarios de la reforma –entre ellos destacaba Boris Yeltsin- exigían medidas más profundas, y los partidarios de la línea dura, reclamaban un estado de emergencia. Gorbachov nunca quiso utilizar la fuerza para solucionar estos problemas.

Los conspiradores tampoco intentaron utilizar las considerables fuerzas que tenían para aplastar a sus contrarios, y esas posturas pacifistas evitaron un baño de sangre que el mundo temía ver por televisión en vivo. Yeltsin se convirtió en el héroe del día. Su desafío público al comité de emergencia desde lo alto de un tanque de guerra, y una huelga general de dos días hicieron que fracasara el golpe de estado en sólo 48 horas. Sin embargo, al saberse que el PCUS estaba implicado, el desgaste político al sistema soviético fue tal, que para diciembre de ese mismo año, la URSS desapareció.