27/Sep/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 17 de 1811: Se suman a la insurgencia encabezada por Miguel Hidalgo el gobernador del Nuevo Reino de León, Manuel de Santa María, y el lampacense Juan Ignacio Ramón. Desde el 16 de septiembre del año anterior había iniciado una importante revolución armada que buscaba liberar a México de la opresión del mal gobierno español y de un posible avasallamiento francés, por lo que se defendía en principio al monarca español Fernando VII planteando soberanía para la Nueva España, que terminó siendo la Independencia de México, una década después. Sin embargo, de este movimiento armado se supo en Monterrey hasta dos semanas después, el 29 de septiembre, debido a una nota de Félix Calleja dirigida al gobernador Santa María, pidiéndole apoyo para combatir ese levantamiento. El Gobernador tardó en reaccionar a la orden de Calleja, porque los nuevoleoneses andaban enfiestados en la feria de Saltillo, así que le pidió apoyo al obispo Marín de Porras quien lanzó una ex comunión a los que no apoyaran al Gobierno, y así Santa María consiguió gente para combatir. Santa María no tenía dinero en la tesorería del estado –situación común en nuestra entidad-, así que le pidió un préstamo al Obispado pero no se lo concedieron, por lo que recurrió a préstamos forzosos entre la sociedad, provocando malestar contra las autoridades y algunas simpatías para el movimiento insurgente. Hidalgo, por su parte, mandó al ingeniero Mariano Jiménez a emancipar las Provincias Internas de Oriente, quien tuvo que enfrentarse en Agua Nueva al gobernador coahuilense Antonio Cordero y en Galeana a nuestro paisano Juan Ignacio Ramón. Sin embargo, éste, por su nacionalismo natural, sintió simpatía por el movimiento insurgente y escribió al gobernador Santa María, contándoselo. Esto motivó al gobernador Santa María para que ambos, Ramón y Santa María se unieran al movimiento independentista el 17 de enero de 1811, fecha que hoy recordamos. Así, tras la victoria de Jiménez en Puerto Carneros, se consuma este pacto entre nuestro Gobernador y Jiménez. Ya para el 26 de enero Monterrey era ocupada por las tropas insurgentes al mando de Ignacio Camargo y Juan Bautista Carrasco, quienes nombraron Gobernador a Santiago Villarreal. Sin embargo, muerto Hidalgo el 30 de julio, el movimiento insurgente perdió mucha fuerza, aunque hubo algunas acciones militares en Vallecillo, Salinas Victoria y Pesquería Grande (hoy García). Lo sobresaliente del apoyo descrito al principio, es que un Gobernador nacido en España y encumbrado por el sistema político virreinal se haya sumado a un Ejército Insurgente en contra del Gobierno español. Le debemos a Santa María un reconocimiento por sus heroicas acciones que le llevaron a ser fusilado en Chihuahua junto a los próceres mayores de la Independencia.