19/Jan/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 15 de 1862: Nombra el presidente Benito Juárez al general Ignacio Zaragoza, jefe del Ejército de Oriente. Ignacio Zaragoza Seguín, nació en Bahía del Espíritu Santo (hoy Goliad), estado de Coahuila y Texas, en 1829, en el hogar del veracruzano capitán Miguel Zaragoza y la tejana María de Jesús Seguín. En virtud de que Texas se separó de México, Zaragoza se mudó a Matamoros y luego a Monterrey, en donde el joven Ignacio estudió en el Seminario de Monterrey de 1844 a 1846. No continuó su carrera eclesiástica por falta de vocación y entendió que lo suyo eran las armas, y mientras se capacitaba, se desempeñó en Monterrey, como comerciante en pequeña escala. Se incorporó al ejército liberal en 1855, dado que desde 1853 ya participaba en el ejército de Nuevo León como sargento primero, cuando el presidente Santa Anna desapareció todos los ejércitos estatales para concentrarlos en uno federal.

  Por su capacidad evidente, Zaragoza fue ascendido a capitán, y su espíritu liberal le llevó a apoyar la revolución de Ayutla en contra de Santa Anna, en donde su valor y destreza le dio prestigio militar, por lo que ascendió a Coronel, participando en diversas batallas en favor de la Constitución de 1857. Se unió a Santiago Vidaurri, y durante la guerra de reforma (1858-1861) junto a José López Uraga sitió Guadalajara en mayo de 1860, y al caer herido éste, quedó al frente de su gente. Posteriormente regresó junto a Jesús González Ortega y en el camino se encuentran y ambos combaten a Miguel Miramón, al que consiguen disminuir pese a su superioridad en tamaño del ejército y armamento. Tomaron la Ciudad en octubre de 1860 por lo que Zaragoza es nombrado General. Luego vino el triunfo en Calpulalpan, que terminó la guerra de reforma (1857-1860), con un agigantando prestigio, el presidente Juárez nombró en abril de 1861 a Ignacio Zaragoza, Secretario de Guerra y Marina. Cuando sobreviene la invasión francesa -en 1862- Zaragoza solicitó a Juárez permiso para  presentarse en el frente de guerra, así que dejó el Ministerio de Guerra y Marina para encabezar el Ejército de Oriente que enfrentaría al mejor ejército del mundo, mismo al que derrotó el 5 de mayo de 1862 en la batalla de Puebla, constituyendo uno de los mayores triunfos que haya tenido jamás nuestro Ejército Nacional. Ignacio Zaragoza murió el 8 de septiembre de 1862 –con apenas 33 años de vida- a causa de una terrible fiebre tifoidea.