23/06/2018
Espectáculos

Invita Museo de Historia Mexicana al cierre de la exposición Maximiliano y Carlota

 

 

La mazurca, la polka y el vals era la música más popular en las recepciones que ofrecían los monarcas del Segundo Imperio, una época que se revivirá en el concierto didáctico “El arpa de Carlota”, con la cual se despedirá a la exposición Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio, el domingo 25 de febrero a las 16:00 horas, en el Museo de Historia Mexicana.

 Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio, aborda la vida de ambos personajes en forma biográfica, pero desde diversos puntos de vista mediante citas textuales surgidas de correspondencia personal de la época y las investigaciones históricas sobre los acontecimientos, hasta el 21 de febrero casi 90 mil personas habían admirado la exhibición.

 En el concierto que ofrecerán Graciela González en la flauta y José Enrique Guzmán en el arpa, se mostrará cuál era la música que se disfrutaba la corte de la Emperatriz Carlota tanto de compositores extranjeros como nacionales.

  “Cada lunes por la noche la Emperatriz Carlota acostumbraba realizar una recepción en Chapultepec en donde una banda tocaba y había baile. La cantante cubana Concha Méndez también cantaría, siendo su número más popular “La paloma”, una evocadora canción que se volvió la favorita de la Emperatriz. Esos eventos se conocieron como “Los lunes de la Emperatriz”, señala H. Montgomery Hyde en su libro Mexican Empire – The History of Maximilian and Carlota of Mexico.

 Indica Montgomery Hyde que Carlota era una buena anfitriona y cumplía con sus deberes a conciencia, pero no podía ejercer el fuerte encanto personal que le venía con tanta facilidad al Emperador Maximiliano, a quien le desagradaban los entretenimientos nocturnos porque le impedían irse a dormir, sin embargo reconocía que las reuniones eran de “gran éxito y muy animados”, además asistían “un grupo de mujeres de lo más lindas”.

 José Enrique Guzmán informa que la primera parte del concierto será de música europea, Johann Strauss, Offenbach y Weber, que se escuchaba en esa época y estaba de moda en los salones de baile, tanto en el Palacio de Gobierno como en el Castillo de Chapultepec. En la segunda parte interpretará a compositores mexicanos de época, quienes iniciarán lo que en el período postrevolucionario tomo el nombre de Nacionalismo Musical, pero que en la época de Maximiliano y Carlota tuvo su germen.

 Entre las piezas que tocarán se encuentran obras de Aniceto Ortega, Ernesto Elorduy y Macedonio Alcalá y terminarán con dos obras emblemáticas de la época de Carlota: "La Paloma" de Iradier, canción que gustaba mucho a la emperatriz y que hizo muy popular; y "Adiós Mamá Carlota" que simboliza el fin del segundo Imperio Mexicano y que se popularizó con la letra de Vicente Riva Palacio.