25/09/2018
Editoriales

Los Grandes Gobernadores de Nuevo León. Porfirio G. González

Ya se sabe que el periodo revolucionario fue complejo para Nuevo León. El colmo fue que entre 1920 y 1927, tuvimos diez y nueve cambios de gobernador. De ahí en adelante vino la fundación en México del PNR, Partido Nacional Revolucionario, hoy PRI, que estabilizó política y militarmente a la nación -el 4 de marzo de 1929-, y en consecuencia, a Nuevo León. Redujo el caudillaje que imponía a discreción gobernantes en los estados, pasando a ser ahora un país de instituciones. De esos 19 cambios de gobernador en nuestro estado, destacan por haber repetido en el cargo: Ramiro Tamez en cinco oportunidades, Porfirio G. González, en tres; Eusebio de la Cueva, interino dos veces, e igual número de Anastasio Treviño Martínez.

 

Hoy hablaremos de Porfirio G. González, quien gobernó Nuevo León del 13 de mayo de 1920, al 5 de febrero de 1921; después regresó del 25 de diciembre de 1923 al 9 de octubre de 1924; y posteriormente, del 17 de octubre de 1924, al 16 de octubre de 1925. Este primer texto describe sólo la primera vez que gobernó, breve administración que poco hizo por falta de tiempo gobernando, y en las subsiguientes dio muestra de ello. 

 

Originario de China, Nuevo León, nació en 1885, en el hogar de Máximo González y Dolores González. Desde niño fue muy laborioso apoyando a su padre en labores de agricultura y ganadería. Su carrera militar inició en 1913 cuando se sumó al constitucionalismo y participó en varias batallas en el noreste. Su entrega y eficacia en el combate sobresalió de inmediato, y para 1914 ya era coronel. Bajo las órdenes de Cesáreo Castro, González se incorporó al obregonismo, y muy pronto fue nombrado general brigadier. En 1915 tuvo actuaciones militares sobresalientes y el 29 de junio de ese mismo año fue ascendido a General de Brigada.   

 

Sin embargo, así como era eficaz en el uso de las armas frente al enemigo, era de carácter altivo, tanto así que hubo de enfrentar dos juicios militares. El primero en 1917 –declarado inocente cuatro años después- por abuso de autoridad; y otro en 1919 por pillaje, acusación que le llevó a purgar una pena de seis meses en la cárcel de Tlatelolco. 

 

Al salir encontró un ambiente político nacional muy revuelto. El proceso electoral se había complicado cuando Carranza intentó imponer como su sucesor al ingeniero Ignacio Bonillas, embajador en Washington, pues en respuesta, Álvaro Obregón, De la Huerta, Calles, y otros militares sonorenses proclamaron el 29 de abril de 1920, el Plan de Agua Prieta. En él se desconoció al presidente Carranza, quien, ante la presión de los insurrectos, salió de la capital del país para refugiarse en Veracruz, pero en el camino, - Tlaxcaltongo, Puebla- es asesinado.

  

El plan de Agua Prieta desconocía también a los gobernadores de Guanajuato, San Luis Potosí, Nuevo León y Tamaulipas, mismos que serían sustituidos por quienes nombrara el jefe supremo del Ejército constitucionalista, Adolfo de la huerta, parte del Grupo Sonora. De la Huerta asumió la presidencia de la República y convocó a elecciones, mismas que ganó Álvaro Obregón gobernando de diciembre de 1920 a noviembre de 1924.

 

Estos movimientos revolucionarios se reflejaron en nuestro estado, donde gobernaba -de 1917 a 1919-, el carrancista Nicéforo Zambrano, ex alcalde regio, y ex diputado constituyente federal, quien fue sustituido el 4 de octubre de 1919 por otro carrancista, José E. Santos. Empero, ya con el plan de Agua Prieta, el 10 de mayo de 1920, Santos dejó en el poder a Humberto Barros, que duró sólo tres días (del 10 de mayo al 12 de mayo), quedando a cargo Félix G. Lozano, quien gobernaría otros dos días (12 y 13 de mayo) pues el 13 de mayo de 1920 arribó a nuestra ciudad el general Félix Lozano con cien hombres, quien publicó la siguiente proclama:

 

“Al pueblo de N. León

Al tomar esta plaza anoche a las 12 con las fuerzas a mi mando ha quedado a mi cargo la Comandancia Militar de la Plaza, y en tal virtud hago un llamado cordial a todos los habitantes de la Ciudad, para que cooperen conmigo a la reanudación y organización de la Administración Pública, para cuyo efecto estoy dispuesto a aceptar los desinteresados servicios de todos, afin de unidos impartamos al pueblo y a la Sociedad toda clase de garantías a fin de que a la mayor brevedad posible, pueda entrar el estado todo, en el sendero legal de una administración creada por y para el pueblo.

Espero que vengan a mi todos los CC. Bien intencionados, y me propongo obrar en todo, sujeto a los preceptos de la Ley.

Sufragio Efectivo. No Reelección. Palacio de Gobierno, Mayo 13 de 1920. El comandante Militar de la Plaza. Gral. Félix Lozano.

 

Desde luego que esto era parte del ajedrez nacional, pues en México sucedía algo similar. Al triunfar la Revolución de Agua Prieta, el Congreso de la Unión declaró presidente interino a Adolfo de la Huerta, cuya principal misión sería convocar y celebrar elecciones del Presidente Constitucional.

 

Y como en el Plan de Agua Prieta se establecía en su segundo artículo:

 

“Art. II.- Se desconoce a los funcionarios públicos cuya investidura tenga origen en las últimas elecciones de Poderes Locales verificados en los Estados de Guanajuato, San Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León y Tamaulipas.”

 

Este artículo fue reconocido por el Senado, declarando la desaparición de poderes en estos estados. Así que en Nuevo León, dentro de este proceso se nombró gobernador a Porfirio G. González.

 

                                                                                                          Su obra de gobierno

Ejerciendo González la gubernatura, el 20 de junio de 1920, mediante acuerdo tomado entre el Gobierno del Estado y el Municipio de Monterrey, se creó la llamada “Colonia Roja” que se extendería por la extinta calle de Terán que corría entre las actuales calles de Allende y Juan Ignacio Ramón al oriente de la calle Zuazua sobre las riveras del Río Santa Lucía.

 

La telefonía en Monterrey

El 26 de junio de 1920, el Gobernador ordenó, al mismo tiempo que ofreció la ayuda necesaria para que, la compañía telefónica reparara los daños sufridos a las instalaciones urbanas durante la revolución. Antes de ella operaban en la ciudad 720 teléfonos y para 1920 quedaban sólo 239 en funcionamiento.

 

Apoyo a los padres de familia para que registraran a sus hijos

El 17 de julio de 1920, obrando en favor de los derechos de los menores, el gobernador Porfirio G. González emitió un decreto perdonando la multa a los padres de familia que no hubieren llevado a sus hijos ante el Registro Civil, con el solo requisito de que los registren:

 

“Artículo único. Se fija un plazo de dos meses, a contar desde hoy, para que los padres de familia residentes en los municipios del estado y que estén en el caso, procedan a registrar ante las Oficinas respectivas el nacimiento de sus hijos eximiéndoseles del pago de la multa a que contrae el artículo 68 del Código Civil vigente”.

 

Convocatoria para elegir presidentes municipales

Una semana después, el 24 de julio de 1920, el gobernador Porfirio G. González, totalmente alineado a la política nacional, convocó a elecciones municipales en Nuevo León, de acuerdo a los términos del Plan de Agua Prieta.

 

Levantamiento, detención y juicio de Pablo González

Casi simultáneamente, el revolucionario lampacense Pablo González Garza, leal a Carranza, intentó hacer un levantamiento en Monterrey, pero fue aprehendido y sometido a consejo de guerra en nuestra ciudad. Hay algunas gráficas interesantes del singular proceso donde se le condenó a muerte. Sin embargo, su ejecución fue suspendida por órdenes directas del presidente Adolfo de la Huerta, quien lo indultó. A cambio, el general González Garza salió del país rumbo a Estados Unidos.

 

Convocatoria para elegir Gobernador del Estado

Religiosamente, como estipulaba la ley, el 4 de Agosto de 1920, el gobernador Porfirio G. González convocó a elecciones para gobernador del Estado, y para magistrados del poder judicial del Estado.

 

La ampliación del plazo para registro de candidatos

Inició el proceso electoral, pero el 29 de septiembre de 1920, los partidos políticos tuvieron audiencia con el gobernador Porfirio G. González, quien luego de escuchar sus alegatos de que “no habían tenido tiempo de organizarse, registrar sus candidaturas y llenar otros requisitos de la Ley Electoral” amplió el plazo de registros de candidaturas para darles oportunidad de que se organizaran adecuadamente, y fijó como nueva fecha el 24 de octubre de 1920.

 

Inicio de los trabajos censales

Esto le dio otro pequeño margen a González para hacer gobierno. Así que el gobernador Porfirio G. González dio inicio el 2 de octubre de 1920, los trabajos del censo correspondiente a ese año de 1920, por lo que citó a todos los alcaldes y les ordenó que prepararan la estadística, levantaran el censo y lo reenviaran a la capital del estado.

 

Licencia por ocho días

Tres días después, el 5 de octubre de 1920, el gobernador Porfirio G. González pidió licencia por ocho días al Congreso del Estado, y se designó a Roberto J. Mendoza como gobernador provisional sustituto por ese breve lapso.

 

Estudios hídricos para determinar corrientes de agua federales

Durante este período, el gobierno del estado, en coordinación con el gobierno federal para la aplicacióndel artículo 27oconstitucional, hicieron los estudios para determinar cuáles corrientes fluviales eran propiedad de la nación. Los resultados de dichos estudios determinaron que el Río Papagayos, el arroyo San Javier, el Nogal, La aguililla, El Blanco y el Río Salado, entre otros, estaban dentro de esa clasificación hídrica.

 

Es hasta el 10 de noviembre de 1920 se sabe en Nuevo León que finalmente cristalizó el proyecto político derivado del Plan de Agua Prieta con el triunfo electoral de Álvaro Obregón, y hubo manifestaciones de apoyo y alegría.

 

Vacunación contra la viruela, sarampión, cólera y tuberculosis

Fue durante el gobierno de Porfirio G. González, cuando se reinició la vacunación pública contra las principales enfermedades como la viruela, el sarampión y la atención contra la tuberculosis. Lo mismo contra el cólera, suspendida desde el último año de gobierno de Bernardo Reyes (1909).

 

En 1921 comienza a verse el producto de la revolución mexicana, pues se inició el reparto masivo de tierras a los campesinos dentro de la Reforma Agraria, pues el programa del presidente Obregón por ahí empezaba a transformar el país.

 

Triunfa el anti obregonista Juan M. García y se le respeta el triunfo

En las elecciones por el grupo obregonista se postuló Alfredo Pérez y el anti obregonista Juan M. García relacionado con (Carranza y Nicéforo Zambrano). García obtuvo el triunfo y recibió el poder el 5 de febrero de 1821, con el estado reorganizado y funcionando como no lo había hecho desde el inicio de la revolución.

 

Porfirio G. González sabía que no había llegado a la gubernatura por el voto popular, sino por el procedimiento constitucional de la desaparición de poderes, método utilizado muy comúnmente hasta entrada la década de los años setenta del siglo XX, para controlar a gobernadores que se opusieran a las directrices del gobierno central. 

 

Sobre todo, en los años posteriores a la revolución donde un gobernador enfrentado a la federación era seguramente una fuente de contaminación para una nueva revuelta. Sin embargo, Porfirio G. González ya había probado el poder y entendía que con mayor tiempo podría conseguir mayores beneficios para el estado, así que su objetivo fue regresar a la gubernatura, como lo veremos en el siguiente texto. Ciertamente su origen no era la democracia pero si tenía un origen legal, no era producto de una simple asonada. Continuará…

 

 

 

Fuentes:

Periódico Oficial 1920-1921 versión electrónica

Génesis y Evolución de la administración pública de Nuevo León, Isabel Ortega, fondo editorial Nuevo León. 

Elregio.com http://elregio.com/Noticia/3e5aca28-24f9-4f31-8eb7-f7646d5dcd8e

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