19/Sep/2019
Editoriales

Las Plazas de Monterrey. Plaza de Guadalupe, de la Independencia, o Díaz Mirón

La devoción guadalupana llegó a Monterrey siglos después de la milagrosa aparición de la Virgen Morena en el año de 1531 en el Cerro del Tepeyac. En nuestra Ciudad se tenía una especial veneración por la Madre de Jesucristo, pero en sus advocaciones de la Señora del Roble y de la llamada “Virgen Chiquita” es decir, la Purísima Concepción.

Fue el noveno obispo de Linares con sede en Monterrey, Francisco de Paula Verea y González de Hermosillo, nacido en 1813, en Guadalajara -aún Nueva Galicia-, quien propaló la fe de la guadalupana. Doctor en Leyes titulado en 1835, y ordenado sacerdote en 1837 desde 1853 fue electo Obispo de Linares, ejerciendo el cargo por 26 años, impulsando obras como el inicio de la construcción del templo de Nuestra Señora del Roble.

Pero al enfrentarse al gobernador Vidaurri por la Constitución Federal de 1857, tuvo que huir para ejercer desde Brownsville el Obispado, cuando Texas dependía de las autoridades religiosas de Monterrey. Por ser Verea un personaje apreciado por la sociedad reinera, su promoción del culto a la Virgen de Guadalupe hizo que esta advocación de la Madre de Jesús tomara una popularidad creciente. 

Sin embargo, quien construyó más templos fue su sucesor, el también jalisciense Jacinto López y Romo, X Obispo de Monterrey – Linares, y primer Arzobispo de Monterrey, pues este Obispado fue elevado a ese nivel por el papa León XIII. Nacido en Villa de Encarnación, Jalisco, de origen humilde y huérfano se consagró en 1886 en la Catedral de Guadalajara llegando a ser también el tercer arzobispo de Guadalajara. 

El arzobispo Jacinto López continuó aquí la construcción del Templo del Roble, el del Sagrado Corazón y la Torre de Catedral. Además, fue quien aprobó la construcción del Santuario de la Virgen de Guadalupe en el año de 1895, coincidiendo con la Coronación Pontificia de la Virgen de Guadalupe en México. 

 

Nace la Plaza de Guadalupe

El origen de la Plaza de Guadalupe viene desde 1865 –tres décadas antes- cuando se planeaba el Repueble Verea, pues se empezó a ordenar la parte sur de la Ciudad después del Río Santa Catarina, donde ya había algunos jacales y corrales para ovejas en el llamado Repueble del Sur, que hoy es la Colonia Independencia. 

En esos rumbos había un espacio abierto que se contemplaba para que fuera plaza y, en el año de 1887, al norte de esa futura plaza sin nombre, se construyó una pequeña Capilla para la devoción de la Virgen de Guadalupe. Esta Capilla se convirtió inmediatamente en centro de peregrinaje y su plaza en un lugar de pródigo comercio. A partir de ese momento se conoció a este lugar como Plaza de Guadalupe, aunque su nombre oficial era Plaza de la Independencia.

 

Los vecinos del Barrio San Luisito organizaron una feria para equipar la plaza

Ya era el corazón del Barrio de San Luisito cuando los vecinos, deseosos de equipar a su plaza, pidieron en el año de 1887 que se les permitiera organizar una feria en la plaza para remodelarla con las ganancias. Además, los comerciantes del Parián (luego Mercado Colón) se comprometieron a ayudar a los vecinos:

“28 de Noviembre de 1887.  J. F. Lozano. (…) ocurso suscrito por setenta y tantos vecinos del barrio de San Luisito, solicitando se concedan fiestas (…) los días 10, 11 y 12 del entrante Diciembre, con todas las diversiones y juegos no prohibidos por la ley, para invertir sus productos en mejoras materiales, principiando por construir glorietas en la "Plaza de la Yndependencia." (…) el Señor del Pilar expuso: que instancia de varias personas de las que suscriben el negocio que se discute (…) representantes de la Empresa del Parian, (…) ofrecieron (…) ceder fabor de las mejoras materiales que se proyectan, lo que en las fiestas (…)les corresponda por pisos: (…) la Asamblea que de óbvia resolucion (…) recabándose incontinente, de la Superioridad la correspondiente aprobacion”. 

Para estas épocas las calles de la zona ya tenían nombres. La capilla estaba en la manzana circundada por las calles Tepeyac, Jalisco, Castelar (hoy Juan Pablo II) y Guanajuato; en tanto que la plaza quedó entre Libertad, Jalisco, Castelar (Juan Pablo II) y Guanajuato.

 

Construye el Cabildo varias jardineras en la Plaza Independencia

Para mediados del año siguiente se informaba al Cabildo que ya estaban listas tres “glorietas” es decir jardineras en la Plaza de la “Yndependencia” y, satisfecho, el Cabildo autorizó otras tres adicionales.

“2 de Julio de 1888. Sr. Zambrano (…) Sr. del Pilar, Comisionado para el ornato, de la Plaza de la Yndependencia informó se han concluido en ella tres glorietas y hay material para otras tres expensado por vecinos del barrio de San Luisito. (…) la Asamblea, autorizó al mismo Sr. del Pilar para (…) contratar maestro albañil y hacer el gasto que sea necesario para la construccion de las otras tres glorietas que indica”

 

Crece la fe en la Virgen de Guadalupe y se pide una línea del tranvía

La población de la margen sur del Río Santa Catarina había crecido, así como la devoción a la Virgen de Guadalupe, pues los migrantes que allí radicaban traían la fe guadalupana consigo. Esto hizo necesario que se interconectara el sur con el resto de la Ciudad mediante una línea de tranvías que partiendo del cruce de las calles del Teatro (hoy Escobedo) y Matamoros llegaban hasta la Plaza de la Independencia:

“18 de Septiembre de 1890. Señor Garza (…) 13 del mes en curso, acompaña la solicitud de (…) Bernardino García, representante de la Compañia de Tranvias al Oriente y Sur de Monterrey, sobre aprobación de los planos que presenta de la seccion de vía comprendida entre la interseccion de las Calles del Teatro y Matamoros, hasta la Plaza de la Yndependencia”.- Cúmplase 

 

Dudas respecto al trazo del tranvía que daría servicio a la Plaza Independencia

Respecto al lugar en dónde cruzaba el Río Santa Catarina esa línea del tranvía, no se ha podido ubicar, pues en los planos de la Compañía mencionada, no aparecen. Se supone que podría haber sido por el Puente San Luisito, por lo que se publica con reservas.

 

Inicia el primer Santuario de la Virgen de Guadalupe

Con la aprobación del arzobispo Jacinto López inició en 1895 la construcción del primer Santuario de la Virgen de Guadalupe, que tardó un par de décadas en terminarse. En la acera sur de la Plaza de la Independencia quedaron los dos Templos, la pequeña Capilla y el Santuario en construcción.

 

La crisis sanitaria en la Plaza Guadalupe por la inundación de 1909

Tres lustros después sobrevino la terrible inundación de 1909, que provocó una crisis sanitaria. Al sur del Río Santa Catarina se ahogaron más de mil personas y como no existía panteón ni se podía cruzar a Monterrey por el nivel de las aguas, los cadáveres rescatados de la corriente contaminaban el entorno. La solución fue hacer lo mismo que en otras Iglesias: enterrar los cuerpos en el atrio y en parte de la Plaza.

La Plaza de Independencia ha sobrevivido a varias crisis. Por ejemplo, en 1917 con un ambiente gubernamental contrario a la Iglesia, los vecinos solicitaron autorización de realizar una Feria para mejorar el Templo y la Plaza de Guadalupe o Independencia. El Cabildo autorizó la Feria sólo si el producto se aplicara únicamente a la Plaza:

“7 de mayo de 1917(…) Jerónimo Siller… De las Señoras María de la Luz Saldívar, María Lopez (…) que desean dar algunos festivales para el mejoramiento del Templo de Guadalupe y Plaza de la Independencia. (…) se les concede permiso para las fiestas que desean celebrar, siempre que los productos se destinen únicamente en mejoras de la Plaza citada, (…) todas ellas serán intervenidas por la Presidencia y depositados los productos en la Tesorería Municipal”

 

Dispersión de esfuerzos entre los vecinos que querían un puente en el Río

Unos vecinos buscaban autorización de recabar fondos para construir un puente sobre el Río Santa Catarina a la altura de la calle Escobedo-Jalisco. Esto contrastaba con lo planteado por otros vecinos que recaudaban fondos para un puente a la altura de Juárez-Querétaro. El Cabildo decidió investigar cuántas Juntas de Mejoras había en la Colonia Independencia, para que sumaran esfuerzos y determinaran una ubicación del puente. Aclarando que los permisos los otorgaba la Federación:

“ 30 de Noviembre de 1926.- Eleazar C. García (…) la Junta de Mejoras Materiales de la Colonia de la Independencia (…) proyecto de la construcción del Puente que una las calles de Escobedo y Jalisco, (…) recabar algunos fondos y pretenden (…) una feria en la Plaza de la Independencia.- (…) el C. Presidente manifiesta que (…)ha estado trabajando para construir el puente en la calle de Escobedo; pero que hay otro grupo de personas (…) desarrollando (…) trabajos para reconstruír el puente antiguo (…) para unir las calles de Juárez y la de Querétaro; (…)solicitando (…) ayuda (…) el Municipio podría cederles el 50% de la Recaudación (…) cuando llegaran a obtenerse en las fiestas (…).- Indicando el Sr. Pedro Treviño Guajardo que (…) terreno donde se pretende construir el puente (…) es de jurisdicción federal (…).- Carlos Villegas (…) que la Cía. del Puente de San Luisito tiene concesión, (…) exigírseles prolongar el puente actual (…) el cauce del río se ha ido ensanchando(…).- C. Presidente que solo se trata de reconstruir sobre un tramo del río en donde el terreno es mas hondo (…). Francisco B. Mora y Espiridión Cuéllar, el Sr. Carlos Villegas (…) ignora cuantas Juntas de Mejoras haya en la Colonia de la Independencia, (…) la necesidad de que se unan para poder conseguir algo (…): es de aprobarse la proposición (…) para construír el tramo del puente que unir la calle de Juárez y Querétaro (…) el Municipio les concede un 50% de la Recaudación (…) a suplicar a la Representación de la Junta de Mejoras (…) ponerse en contacto con aquel grupo de vecinos (…)para la mayor eficacia de los trabajos que emprendan”.

 

Reclaman vecinos al alcalde Jesús Salinas adornos que prestaron para un evento

Tras la visita del Presidente Calles a Monterrey la Junta de Mejoras Materiales “número 2” pide que se le devuelvan los adornos que prestó para la visita. Se aprecia que las Juntas de Mejoras de la Colonia Independencia eran varias y por eso se identificaban con un número. También se evidencia que la Ciudad no gastaba en adornos para alguna festividad sino que pedía prestados a quien los tuviera: 

“ 31 de Mayo de 1927.  Jesús M. Salinas (…) De la Junta de Mejoras Materiales (…) de la Independencia solicitando sean regresados trece globos que adornaban los arbotantes de la calle de Querétaro y en la Plaza de la Independencia de aquella Colonia y que se habían destinado a otros puntos de la Ciudad cuando hizo su visita el General Calles (…) les faculte para quitar los postes instalados en la calle de Jalisco”

 

El cabildo vigilaba las ganancias que generaban las ferias y su destino

“11 de Enero de 1926. Felizardo C. Villarreal (…) Merced Sánchez para interrogar al Cabildo sobre el producto que proporcionaron las fiestas celebradas en la Plaza de Guadalupe de la Colonia Independencia durante el mes de Diciembre próximo anterior, así como el lugar donde se encuentran esos fondos. (…) Regidor José E. Puente (…) informó (…) que los fondos en referencia (…) en poder de la Junta de Mejoras Materiales de aquel barrio(…) no se ha rendido un informe (…) debido al mal tiempo no se habian reunido los Miembros de la citada Junta; pero que sería en un día o dos más (…) enviaría un informe al Ayuntamiento sobre las cantidades recaudadas y valores existentes (…) de momento, solo podía decir que en poder del Tesorero de la citada Junta habia un fondo de $500.00 centavos (sic) aproximadamente”

El avance tecnológico en materia de alumbrado afectó a la Plaza de Guadalupe, generando inevitables gastos, so pena de que la ciudad cayera en la obsolescencia.

“ 12 de Junio de 1928.Jesús M. Salinas Jr (…)la sugestión que hiciere el C. Rufino Arredondo Encargado de la Oficina de Alumbrado Municipal,(…) nuevas instalaciones de alumbrado de focos de 75 watts (…) porque las Compañías Manufactureras ya no fabrican focos de aquella capacidad, propone que los ocho focos de 75 watts instalados en la Plaza de Guadalupe, 25 de la misma intensidad en la Plaza de Verea, 12 en la calle de Querétaro, instalados todos en postes ornamentales, sean sustituídos por focos de 100 watts, (…) así como los 71 focos que hay distribuídos en la Ciudad (…) con intensidad de 75 watts (…) permutarse por focos de mil lumenes; (…) estos cambios los ira haciendo la Compañía (…) como lo permita el exceso de trabajo (…). Comisionado ratifica que con el cambio de focos a la intensidad de 100 watts, habría que aumentar una cantidad de $30.00 mensuales el costo del alumbrado, (…) además que los focos (…) ornamentales no podrían ser sustituídos por focos de corriente constante, (…) preferible con un foco de mas costo (…) mejor servicio hacer instalaciones de focos de 100 watts, estaría él dispuesto a ratificar su dictámen”.

 

El cambio de nombre de Plaza Independencia a Plaza Díaz Mirón

En el anticlericalismo revolucionario a la Plaza de la Independencia, cuyo nombre coloquial era, y siguió siendo, Plaza de Guadalupe, se le trató de dar el nombre de uno de los múltiples héroes de la Revolución, y se escogió al poeta Salvador Díaz Mirón.

Díaz Mirón nació en el Puerto de Veracruz el 14 de diciembre de 1853. Fue uno de los iniciadores del género de la modernidad en la poesía, periodista, maestro, diputado federal en varias ocasiones en las que se opuso a Porfirio Díaz y luego a Victoriano Huerta. Era un patriota que siempre colaboró con su obra en las celebraciones del Centenario.

Díaz Mirón fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua española, y entre sus obras destacan: El Parnaso Mexicano (1886), Poesías (Nueva York, 1895), Poesías (París, 1900), Lascas (Xalapa, 1901), Poesías Completas (UNAM, con notas de Antonio Castro Leal, 1941), Antología poética (UNAM 1953), Prosas (1954).

7 de agosto de 1928.-  Jesús Ma. Salinas Jr (…) que el nombre de Salvador Dias Miron lo lleve desde hoy la Actual Plaza llamada la Yndependencia (…) como homenaje al ilustre Poeta Veracruzano. (…) Regidor Lauro Cavazos, (…) separandose (…)de la opinion de (…) Rodolfo Z. Gonzalez y Juan B. Estrada estima que el Paseo de que se ha venido hablando vuelva a llevar el nombre del Licenciado Pino Suarez, (…) Comunicacion relativa del partido Social Democratico de Nuevo Leon; pero que aún cuando ha tenido siempre un alto concepto del excelso Poeta Veracruzano, asi como mayoria se aprobo igualmente que el jardin o plaza que hasta hoy se denomina de la Yndependencia en la Colonia del mismo nombre, en lo sucesivo se denomine Plaza Salvador Diaz Mirón.

 

Por falta de recursos, el Cabildo no realiza ceremonia de inauguración, 

solo pone las placas correspondientes.

“19 de Febrero de 1929. Antonio García González (…) que están ya en la Secretaría del Ayuntamiento las placas que se mandaron hacer para ponerlas por la calle de Puebla ahora Capitán Aviador Emilio Carranza y las que se van a poner en la Plaza de Guadalupe, ahora Salvador Díaz Mirón (…)Toribio Hernández Garza (…)se dejen las placas por una temporada y que (…)las de Díaz Mirón se coloquen sin ceremonia.- 

 

Los permisos municipales para instalación de comercios ambulantes

La Plaza de Guadalupe, o Plaza Independencia, o Plaza Díaz Mirón era un centro de comercio, de bebidas, botanas y comidas para peregrinos, cuyo flujo se incrementaba en las fechas previas y durante la fiesta de la Patrona de México y del Continente: el 12 de diciembre. Los permisos de instalación de vendimias siempre han sido motivo de discusión y aquí vemos la negativa a un permiso:

 

“8 de septiembre de 1936. Fausto Gálvez Pérez (…) no es de concederse permiso al Señor Pedro Palacio para instalar un puesto de dulces y refrescos frente a la Plaza de Guadalupe, en virtud de acuerdos anteriores del Ayuntamiento” 

Hasta los años 60 del siglo XX existieron en la Plaza Guadalupe, de la Independencia o Díaz Mirón dos estructuras ornamentales. Una en el lado sur, que era un arco sostenido en cuatro columnas que tenía en su cúspide una Imagen de la Virgen de Guadalupe, que marcaba la entrada a los templos. Y otra en la parte norte que eran cuatro leones de piedra y en el centro una columna rematada por el busto del poeta Díaz Mirón.

 

Se construye la Nueva Basílica de la Virgen de Guadalupe

En el año de 1982 se construyó la Nueva Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe sobre la plaza de Guadalupe, la cual se convirtió en un gigantesco atrio. La autoría es del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez y de Antonio Elosúa Muguerza. Los comerciantes que se instalaban en la plaza se fueron a las calles aledañas generando nuevos problemas, pero también derrama económica para algunos vecinos que hacen negocio aprovechando la gran cantidad de gente que va a estas fiestas religiosas.

En su forma de atrio o en su antiguo uso de plaza, es uno de los sitios más concurridos de la ciudad. En los meses de diciembre en cada año van millones, entre peregrinos y fieles, que llevan serenata a la Virgen, visitan el Templo fincado en la Plaza, o sólo van por el ambiente festivo generado por el Día de la Virgen de Guadalupe. 

Desde luego que es un lugar de gran tradición entre los nuevoleoneses, donde uno se encuentra con el misticismo de los matachines, las peregrinaciones, las comidas regionales, las aguas frescas, los dulces, los juegos y cualquiera se puede dar “Un baño de pueblo”, satisfaciendo también –si lo desea- sus necesidades espirituales ingresando a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. 

 

    

FUENTES

Colección: CIVIL. Volumen: 348 Expediente: 39 Folio: 0; Volumen: 530 Expediente: 19 Folio: 0; Volumen: 490 Expediente: 19 Folio: 0. Actas de Cabildo. De fechas: 28 de Noviembre de 1887, 2 de julio de 1888, 18 de septiembre de 1890, 7 de mayo de 1917, 30 de noviembre de 1926, 31 de mayo de 1927, 11 de enero de 1926, 12 de junio de 1928, 7 de agosto de 1928, 19 de febrero de 1929, 8 de septiembre de 1936.