24/01/2018
Editoriales

Pelear por el Bien Común

   ¿Qué factores o circunstancias explican que México, uno de los países del Tercer Mundo con mayor Producto Interno Bruto per cápita

¿Qué factores o circunstancias explican que México, uno de los países del Tercer Mundo con mayor Producto Interno Bruto per cápita ( 14,564 dólares anuales por persona), superado únicamente por Chile (16,044) y Argentina (15,944), tenga una falta de seguridad y justicia tan atroz y una corrupción impune tan generalizada? Países con PIB/cáp. tan bajo como Perú (9,538) y Guatemala (4,785) ya han enjuiciado a sus presidentes ladrones y Brasil, casi igual a nosotros (11,210), los ha depuesto, mientras que aquí no digamos ya al Presidente, pero ni siquiera a gobernadores tan ladrones como Rodrigo Medina los hemos podido mantener en la cárcel, por lo que su sucesor, Jaime Rodríguez, ya se está preparando para emularlo. 

 

  ¿Cuáles factores o circunstancias explican todo esto? No encuentro más que estas dos: A) Cuando en mayo de 1987 se inició nuestro proceso de democratización “en serio”, con las renuncias al PRI de Cuauhtémoc Cárdenas y de Porfirio Muñoz Ledo, nuestro país ya se estaba convirtiendo en la base del narcotráfico, por lo que gran parte de los gobernantes del país se vieron en la alternativa de enfrentarse al crimen organizado con poca experiencia, medios y motivación, poniendo en riesgo sus intereses y hasta su vida, por lo que la mayoría optó por “venderse” por lo que les ofrecían. Por esta razón la incipiente democratización tuvo que moverse dentro de un peligroso obstáculo que, en general, no pudo ser superado; y B)  El segundo factor fue el maleamiento progresivo, pero muy profundo, de los partidos “de oposición” PAN y PRD, al darse cuenta por propia experiencia en el gobierno, que alrededor de un 60% del electorado mexicano, es decir todas aquellas personas cuyos niveles de ingresos y de educación no les alcanzaba para subir a la “clase media”, que es el “caldo de cultivo” del sistema democrático liberal del Primer Mundo, estaban acostumbrados a ser votantes “clientelares”, a quienes había que darles algo concreto: Para ello había que “desviar” dineros del Erario y una vez que se dieron cuenta de lo fácil y generalizada que era la práctica y, sobre todo, las buenas “ganancias” que siempre se les quedaban “entre las uñas”, entonces ya no había marcha atrás. 

 

   Así que, lastimosamente, nuestra incipiente democratización ha seguido un camino mucho más lento y escabroso que el ideal o esperado, tanto por falta de espíritu de sacrificio, como por exceso de egoísmo, ambas por preferir indebidamente nuestros intereses personales y sacrificando indebidamente los intereses públicos o del bien común. Sin embargo, no todo está perdido: En el aspecto positivo tenemos a una mayoría de personas de buena fe, que reprueban estas cobardías y egoísmos, pero que no tienen las habilidades y hábitos sociales necesarios para organizarse y trabajar en grupos, que sería la única posibilidad de corregir la penosa situación por la que pasamos. Para ello hay que aprovechar al máximo los tres avances democráticos que ya hemos logrado: 1°.- Partición del Poder por funciones y niveles; 2° Libertad de Expresión y manifestación; Y 3°.- Control Ciudadano de la organización y vigilancia de las elecciones.

 

   Se podría preguntar ¿Para qué tantos riesgos y sacrificios? Pues para ascender unas dos o tres veces de niveles de ingresos como el Primer Mundo: EUA unos 47,000, Gran Bretaña y Francia unos 35,000, España e Italia unos 32,000 ¿Qué no se puede, pues sería imposible? Cora del Sur subió en unos 40 años de acelerada democratización desde nuestro nivel hasta tener ahora 29.000, el doble que nosotros: Cosa que también lograron Taiwán, Hong-Kong y Singapur: Así que “sí se puede”, nada más hay que estar perfectamente enterados de lo que se requiere hacer y que puede reducirse a esto: Crear y hacer funcionar un Estado de Derecho, en el cual el mercado libre premie al dedicado, al esforzado y al ingenioso; donde nadie tenga privilegios ni ventajas de ningún tipo, ni tampoco haya quien tenga carencias sociales, médicas ni educativas.

 

 

Atte.- JVG.- 02-08-17