05/Dec/2020
Editoriales

Los Templos de Monterrey. El Templo de La Santa Cruz, de Las Iglesias Católica Apostólica Mexicana y la evangélica luterana confesional; y el Templo de la Iglesia de la Luz del mundo

 

 

Las grandes religiones abrahámicas, judaísmo, islam y cristianismo nacieron en el Oriente Próximo. Abraham, considerado el padre de las tres religiones y fundador del judaísmo, vivió en lo que ahora es Líbano. Mahoma recibió la revelación divina en Arabia Saudita y Jesucristo en Jerusalén y sus alrededores. De las tres, el cristianismo es, con sus numerosas sectas, la religión más grande y mejor distribuida en el mundo. 

 

Para darnos idea, en la Ciudad que hoy es Estambul, el patriarca de Constantinopla Miguel I fundó en el año 1054 la Iglesia Ortodoxa. En 1534, el rey Enrique VIII fundó en Inglaterra la Iglesia Anglicana. Después, también en Inglaterra, John Wesley fundó en East Anglia, el Metodismo durante los años treinta del Siglo XVIII. Y William J. Seymour fundó en los Ángeles California el pentecostalismo en el año de 1910.  

 

En estos países como en otros, el Cristianismo es parte de la cultura popular, y en México, pese a la indiscutible presencia Católica mayoritaria, se han fundado dos Iglesias: La Iglesia Católica Apostólica Mexicana -ya extinta- que en  Monterrey estuvo asentada en el Templo de la Santa Cruz de la Calle Washington frente a la Alameda, que es ahora ocupado por la Iglesia Evangélica Luterana Confesional; y también se fundó la Iglesia de la Luz del Mundo, cuyo origen está relacionado con nuestra Ciudad, como veremos. 

 

 

El Templo de la Santa Cruz

 

La historia de este templo ubicado en el cruce de las calles Washington y Amado Nervo, tiene tintes políticos. Sucedió que el presidente Álvaro Obregón, y la parte radical del grupo revolucionario de Sonora apoyaban en 1924 la candidatura de Plutarco Elías Calles a la presidencia; pero el ala revolucionaria moderada del mismo Grupo -acusada de ser cercana al conservadurismo- apoyaba a Adolfo de la Huerta.  

 

Las negociaciones entre los líderes no llegaron a un acuerdo, y se tuvo que negar el registro como precandidato a De la Huerta. Su respuesta fue, como se usaba en aquellos tiempos, levantarse en armas y, aunque la revuelta duró sólo de diciembre de 1823 a febrero de 1824, Calles se enteró quiénes eran sus enemigos, entre los que claramente estaba la Iglesia Católica que apoyó económicamente y desde el púlpito a De la Huerta. 

 

La Iglesia Católica Apostólica Mexicana

Calles inició la Guerra Cristera y la feligresía católica se defendió con las armas. Acusaba a la Iglesia de abusos históricos contra el pueblo, pero al ver el profundo arraigo popular del catolicismo, optó por crear la Iglesia Católica Apostólica Mexicana, que tenía exactamente el mismo dogma que la Romana, pero como Iglesia autocéfala, sus obispos no se supeditaban al papa Católico, y su Patriarca era en absoluto independiente de Roma. 

 

Un par de intentonas de tomar Templos Católicos prestigiados. 

Cuando se formaba la nueva Iglesia, el 22 de febrero de 1925, algunos de sus fieles provenientes de la CROM -Confederación Revolucionaria Obrera de México-, con un sacerdote, un diputado y apoyo militar, encabezados por Joaquín Pérez, el Patriarca de la Iglesia Católica Apostólica Mexicana intentaron tomar el Templo de la Soledad en la Ciudad de México, y la feligresía Católica tradicional lo impidió. 

 

Entonces, los cismáticos mexicanos intentaron tomar la Basílica de Guadalupe, y cuando parecía que ardería troya, la cordura se impuso y los seguidores del patriarca Pérez desistieron, continuando con la fundación de la Iglesia Católica Apostólica Mexicana. Sin embargo el gobierno la apoyó decididamente, ofreciendo estímulos que iban desde terrenos hasta dinero a los sacerdotes que se cambiaran de la Iglesia Romana a la Mexicana, pero sólo una docena de ellos aceptaron. 

 

El Templo de Monterrey

Y construyeron templos por todo el país. El arquitecto Manuel Muriel construyó uno aquí frente a la Alameda Mariano Escobedo, en la esquina de Washington y Amado Nervo. Muriel se prestigió como egresado de la Universidad de Texas y “co-autor” del Palacio Federal en Monterrey en 1928. El templo es de estilo Neocolonial con un vitral romboidal en la fachada de género clásico; de un solo campanario e interior sencillo. El presbiterio es como los católicos preconciliares, es decir, con altar pegado a la pared obligando al sacerdote a dar la espalda a la feligresía cuando consagra el vino y el pan.  

 

Pero en 1929 llegó a la presidencia Emilio Portes Gil, quien no compró las rencillas personales de su antecesor. Concluyó la Guerra Cristera y dejó a su suerte a la Iglesia Católica Apostólica Mexicana. Así que para finales de los años treinta del siglo XX poco quedaba de ella, y como desde 1941 el pastor luterano Félix Segovia atendía sin templo a los pocos fieles luteranos en la Ciudad, en 1950 se integraron ambas iglesias quedando a cargo de este templo las autoridades Luteranas Confesionales. 

 

El luteranismo en Monterrey

En cuanto al luteranismo podemos agregar que tiene doscientas divisiones, y una de ellas es la Iglesia Luterana Confesional con presencia en América Latina y algunas comunidades de latinos en Estados Unidos. Cree en un solo Dios y tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, con un ritual similar al Católico Romano. Sus pastores son sólo varones, y tiene dos sacramentos: el Bautismo y la Cena. En esta creen que el pan y el cuerpo de Cristo conviven en la misma sustancia, mientras el catolicismo cree que el pan es el cuerpo de Cristo y el vino, su sangre. 

 

 

 

 

Templo de la Iglesia de la Luz del Mundo

 

Otra iglesia fundada en México es La Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad “La Luz del Mundo” fundada por Eusebio Joaquín González, nacido en Colotlán Jalisco en 1896, y participante de la Revolución Mexicana. En 1926 era parte activa del Ejército en Coahuila y se integró a la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús.  

 

Recibe Eusebio Joaquín su revelación en Monterrey

Eusebio Joaquín y su esposa Elisa Flores, vivieron en Monterrey y trabajaban en esa Iglesia, hasta que el 6 de abril de 1926 él aseguró haber recibido una revelación. Dijo que Dios le dio el nombre de apóstol Aarón y le ordenó restaurar la primitiva Iglesia Cristiana. De ahí en delante ambos iniciaron un éxodo místico por varios estados del país, y al llegar a Guadalajara en diciembre 12 de 1926 bautizaron a un buen número de personas.  

 

Por estar en plena Guerra Cristera, el gobierno le concedió 14 hectáreas para que fundara su Iglesia, y así lo hizo, teniendo muy buena aceptación tanto en México como en el extranjero. En este tiempo se ha extendido a 58 países y alcanzado casi los cinco millones de fieles sobre todo en México y en Estados Unidos. 

 

El magno Templo de la colonia Artillero

Monterrey es una de las ciudades más importantes de su fe, pues aquí el apóstol Aarón recibió su revelación, y construyó un magno templo en la colonia Niño Artillero, en las calles José Timoteo Rosales y Miguel Alemán Valdez. El proyecto, autoría del arquitecto José Hernández Gómez consiste en un edificio erigido en un predio de 48 metros por lado con 24 columnas en siete niveles celestiales y de perfección del alma. 

 

La cúspide sostiene una escultura que representa la Luz, que es Palabra de Dios, y en el interior hay adornos de origen bíblico como alas,  trompetas, y candelabros de siete brazos; la capacidad del templo es de hasta tres mil 200 personas. Los altares son tres troncos de madera dorada. Uno de ellos está en el templo principal, otro en el templo del sótano y uno más en el oratorio de las autoridades. Se inició en septiembre de 1996, y fue bendecido por el apóstol Samuel Joaquín Flores, el 30 de junio de 2002.

 

Las creencias de esta religión son unicistas, es decir, que creen en un solo Dios y rechazan la trinidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Bautizan en el nombre de Jesús y sostienen el liderazgo patriarcal, pues su Iglesia tiene un solo líder y un tratado especial y exclusivo con Dios. 

 

Sus prácticas comunes son las del cristianismo: fe, caridad y esperanza, aunque tienden al fanatismo y a aislarse de quienes tengan otras creencias. A últimas fechas han sido muy criticados por los excesos de sus líderes y la alta exigencia de diezmos y ofrendas, pero a pesar de todo, hoy por hoy es una de las iglesias más grandes del mundo. 

 

  

Fuentes 

El conflicto entre la iglesia y el estado 1926/1929, Siglo XXI, México 1973, pp. 149-150. 

https://issuu.com/editorialuaa/docs/enciclopedia_de_religiones_1era_par/114 

https://www.jstor.org/stable/3540865?read-now=1&seq=2#page_scan_tab_contents 

https://issuu.com/editorialuaa/docs/enciclopedia_de_religiones_1era_par/114 

http://www.lldm.org/