18/Feb/2020
Editoriales

Tú fijas el límite

Cuenta una leyenda que en una tarde fría y nublosa dos niños estaban felices patinando sobre una laguna congelada. 
Ellos jugaban sin preocupación cuando de pronto, el hielo se quebró y uno de los niños cayó al agua. El otro niño al ver que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así lo salvó.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: 
¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar con esa piedra y sus manos tan pequeñas!
En ese instante apareció un anciano y dijo: 
"Yo sé cómo lo hizo". 
"¿Cómo?", le preguntaron al anciano, y él contestó: 
"No había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer"...