18/11/2018
Editoriales

Los Grandes Gobernadores de Nuevo León. Nicéforo Zambrano

 

El periodo revolucionario en Nuevo León tiene el estigma de haber permitido que gobernantes mediocres, o con periodos demasiado breves, se instalaran en el Ejecutivo del Estado. En Nuevo León no hubo las grandes batallas como en Zacatecas, Durango, Chihuahua, Morelos y otras entidades. Aunque sin haber permanecido ajeno a la violencia, es claro que aquí hubo menos que en otros estados. Una leyenda urbana habla de un pacto entre Francisco I. Madero y Jerónimo Treviño para respetar Monterrey en los hechos de armas. Lo cierto es que los gobernantes de esa época eran expresión local del grupo que encabezaba la presidencia de la república, o de los militares triunfantes en la dinámica agenda militar, o eran amistades personales de los caudillos. 

  La gran mayoría de los revolucionarios eran pobres, con honrosas excepciones como la del mismísimo Francisco I. Madero quien venía de cuna y pañales de seda. Había también clase medieros que anhelaban un sistema político proclive a la movilidad social. En ese sentido –habrá que reconocer al porfiriato- México estrenaba una clase media que, aprovechando las necesidades de servicios de la Industria y la burguesía, supo ser parte de la solución del déficit de mano de obra especializada, y de productos artesanales. 

  Hoy hablaremos del gobernador Nicéforo Zambrano, un regiomontano que en base a su trabajo e inteligencia logró amasar cierto capital económico, pero nunca perdió sus raíces ubicándose en los zapatos de la gente humilde. Su filiación política fue con el magonismo, de tintes socialistas, que le permitiría hacer política sin deslindarse de sus orígenes sociales, aprovechando su experiencia empresarial.  

 

Nicéforo Zambrano, un emprendedor norestense

 

José Nicéforo Zambrano Cavazos nació el 22 de febrero de 1861 en la hacienda de Santo Domingo, de San Nicolás de los Garza. Inició comerciando y transportando mercancías en las rutas Monterrey – Matamoros, y Parras - Cuatro Ciénegas. Untenazemprendedor norestenseque tenía clientes y amigos en los tres estados del noreste mexicano.  Hasta que, en 1895, se instaló en Cuatro Ciénegas, iniciando desde abajo un negocio de vitivinicultura. Su residencia en tan bello pueblo le permitió relacionarse con lafamilia Carranza, hogar del Varón de Cuatro Ciénegas, Venustiano Carranza Garza.

  Sin embargo, a principios del siglo XX sus negocios le trajeron de regreso a su querido Monterrey, ciudad a la que ahora veía con otros ojos, pues su estancia en Coahuila le permitió  desarrollar ideas liberales e incluso algunas de corte marxista, derivadas de una relación epistolar con los hermanos Flores Magón, mismos que representaban el ala radical de los opositores al dictador Porfirio Díaz.

 

Se involucra en la política, y es encarcelado

 

En consecuencia, en 1909 se afilió al Partido Antirreeleccionista, y ayudó económicamente a esa organización coadyuvando a la caída de Porfirio Díaz y al ascenso de Francisco I. Madero.

Instaurado el maderismo a nivel nacional, Nicéforo Zambrano se dedicó a la actividad que le apasionaba: la política. Fue regidory presidente municipal de Monterrey en 1913, y en 1914.

  Cuando Victoriano Huerta usurpó el poder asesinando al presidente legal Francisco I. Madero, en febrero de 1913, pronto cubrió los puestos públicos con amigos suyos en todo México. Para deponer a los opositores se giraron órdenes de aprehensión contra quienes habían apoyado a Francisco I. Madero, y uno de los “náufragos” fue precisamente el alcalde Nicéforo Zambrano. Lo apresaron y llevaron a la Ciudad de México, pero el general Jerónimo Treviño -que aún no rompía con Huerta- negoció su liberación.

 

Zambrano, tesorero general de la nación

 

Al quedar en libertad, Zambrano se sumó a Venustiano Carranza y su ejército constitucionalista. Participó en hechos de armas, tanto contra el huertismo como contra la revuelta villista. Así que, cuandoCarranza ocupó la presidencia preconstitucional de la República(1914-1917) como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Nicéforo Zambrano formó parte del primer gabinete. Fue el tesorero general de la nación, y después, jefe del Departamento de Papel Moneda Constitucionalista, es decir, el encargado de producir distribuir, validar y canjear los famosos bilimbiques.

 

Zambrano, Diputado Federal

 

Pero su objetivo era Nuevo León, así que dejó el gabinete al ser electo Diputado al Congreso Constituyente de 1917, por el 2º Distrito de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, siendo su suplente Lorenzo Sepúlveda.  Desde la inauguración de las sesiones del Congreso fue distinguido. En el Teatro Iturbide, el 1º de diciembre de 1916, formó parte de la Comisión de Cortesía que recibió en la entrada al recinto al Primer Jefe, don Venustiano Carranza.

 

Zambrano, gobernador de Nuevo León

 

Después de participar en el Constituyente de Querétaro, ocupó el puesto de gobernador de Nuevo León de julio de 1917 a octubre de 1919, siendo cabeza del primer gobierno constitucionalista del estado. En diciembre de 1917 tuvo la fortuna de publicar la nueva Constitución Política del Estado de Nuevo León, por lo que su nombre y firma quedaron inmortalizados en tan importante documento. Esto último lo conmemoramos recientemente y le dimos el crédito histórico que le corresponde durante el Centésimo Aniversario de nuestra Constitución Estatal.

  Al llegar a gobernar, Nicéforo Zambrano encontró a un estado en ruinas. Aunque tal como lo escribimos arriba, Nuevo León estuvo en relativa paz durante la revolución, muchas haciendas y ranchos estaban abandonadas, al igual que algunas fábricas y negocios, debido a la migración al extranjero de regiomontanos que huían de un hipotético ataque masivo de los revolucionarios. Todo era producto de los rumores típicos de nuestra tierra.

 

Creación del Cuerpo de Seguridad del Estado

 

En realidad, lo que sucedía era que en el sur del estado, con el disfraz de revolucionarios, algunos forajidos asaltaban en los caminos. Ante esto, el gobernador Nicéforo Zambrano revivió el cuerpo de Seguridad Pública del Estado, mismo que luego cambió de nombre a Fuerzas Rurales del Estado, que combatió a esos bandidos hasta abatir la inseguridad.

  Su administración destacó por respetar puntualmente a la independencia y la soberanía de los tres poderes estatales. Logró buenos avances en la regularización de las funciones públicas que se habían desestabilizado por la revolución. Se volvieron a aplicar las leyes comunes en lugar de las “leyes revolucionarias”, llegando a un aceptable funcionamiento, sobre todo a nivel municipal donde se pudo regresar a cobrar algunos impuestos.

 

La crisis de sequía – viruela- influenza española

 

 Su gobierno también destacó por el respeto a los derechos políticos de los ciudadanos. Considero buen detalle el haber mandado a imprimir la Constitución Política Estatal, que entró en vigor el 1 de enero de 1918, y repartido suficientes ejemplares entre la población. Además, durante su gobierno, y a partir del crítico periodo vivido por la economía local, aplicó medidas en los ámbitos económico y social para enfrentar los factores adversos, derivados de cuatro años de sequía. Por si fuera poco, en 1918 se presentaron sendas epidemias de viruela e influenza española, tan graves que provocaron un descenso en la población. 

 

Consigue dos furgones de maíz y uno de frijol de Estados Unidos

 

Con tales plagas, la producción en el campo y la actividad económica en general disminuyó, presentándose signos de hambruna entre las clases populares. Para enfrentar tales contingencias, Zambrano gestionó ante la oficina de administración de alimentos del gobierno de Estados Unidos de América,una importación diaria a Nuevo León de dos furgones demaíz y uno de frijol. Para afrontar la caída de la economía, expidió un decreto exentando de impuestos por cinco años a todo capital que se invirtiera en la agricultura o en la introducción de ganado, entre 1918 y 1919.

  También creó una Junta de Beneficencia Pública y otra de carácter privado para, además de auxiliar a la población con menos recursos, poner a la venta artículos de primera necesidad a precios muy reducidos para la población en general. Asimismo, creó el Cuerpo de Seguridad Pública para erradicar el bandolerismo, con muy buenos resultados.

 

Creación de la Junta de Conciliación y Arbitraje

 

Le tocó enfrentar los conflictos obrero-patronales que culminaron con huelgas en las compañías de luz, de tranvías, de fundición de minas y de hilados y tejidos. En estos casos, Zambrano convocó a la formación de una Junta Central de Conciliación y Arbitraje, cuya creación, en marzo de 1918, contaba con la presencia de representantes de los dos sectores involucrados: obreros y patrones.

  Terminó su gobierno en octubre de 1919 y poco tiempo después fue nombrado cónsul de México en San Francisco, California, Estados Unidos, cargo que desempeñó de 1921 a 1922.

Zambrano se retiró a la vida privada y falleció en la ciudad de Monterrey el 20 de septiembre de 1940. Tomando en cuenta las condiciones propias de los tiempos que gobernó, Nicéforo Zambrano es considerado como uno de los Grandes Gobernadores de Nuevo León.

 

 

Fuentes

Periódico oficial del Estado 1917,1918 y 1919,versión electrónica. 

Los constituyentes del 1917,cámara de diputados,versión electrónica.

Los diputados de Nuevo León al congreso constituyente de 1917, Leopoldo Espinosa Benavides, inédito.