27/Sep/2020
Editoriales

La clásica batalla entre suegra y nuera

 

Hace mucho tiempo, una joven llamada Lili casó y se fue a vivir con su marido y su suegra. Pero desde el primer día no pudo entenderse con ella, pues sus personalidades chocaban. Lili fue configurando un cuadro de odio debido a que los hábitos de su suegra eran muy diferentes los de ella; cada día que pasaba crecía el enfrentamiento entre las dos mujeres.

Sin embargo, de acuerdo con una antigua tradición china, la nuera debe cuidar a la suegra y obedecerla en todo.

Pero Lili, no soportando más vivir con su suegra, decidió visitar, para solucionar el asunto de fondo, al señor Huang, un amigo de su padre. Luego de escucharla, él tomó un paquete de hierbas y le dijo: _No deberás usarlas de una sola vez para liberarte de tu suegra, porque ello causaría sospechas. Deberás darle varias hierbas que irán lentamente envenenándola. Cada dos días pondrás un poco de estas hierbas en su comida. Ahora, para tener certeza de que cuando ella muera nadie sospechará de ti, deberás tener mucho cuidado y actuar de manera muy amigable. No discutas, ayúdala a resolver sus problemas. Recuerda, tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones.

Lili respondió: _Sí, Sr. Huang, mi padre lo respetaba mucho a usted, así que haré todo lo que me recomienda.

Salió muy contenta y de inmediato comenzó su malévolo proyecto.

Pasaron las semanas y cada dos días, Lili servía una comida especialmente tratada a su suegra. Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar sospechas, controlando su temperamento, obedeciendo a la suegra y tratándola como si fuese su propia madre.

Después de seis meses, en la casa había un ambiente pacífico. Lili se comportaba muy bien, y ya no aborrecía a su suegra. En ese lapso, no habían sostenido ni una sola discusión, y su suegra ahora parecía mucho más amable y amorosa con ella, llegándose a tratar como madre e hija.

Esto la decidió a ir nuevamente con el señor Huang, a pedirle ayuda de nuevo: _Querido Sr. Huang, le suplico que me ayude a impedir que el veneno mate a mi suegra. Ella se ha transformado en una mujer agradable y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di.

Huang sonrió y respondió: _Lili no tienes por qué preocuparte. Las hierbas que le di eran vitaminas para mejorar su salud. El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y substituido por el amor que pasaste a darle a ella. 

 

 

Leyenda china, versión libre mía.