25/04/2018
Editoriales

Septiembre 23 de 1846: María de Jesús Dosamantes, joven mujer que, “vestida de capitán y montada para pelear contra los injustos invasores”, entró en acción durante la Batalla de Monterrey.

Septiembre 23 de 1846: María de Jesús Dosamantes, joven mujer que, “vestida de capitán y montada para pelear contra los injustos invasores”, entró en acción durante la Batalla de Monterrey. Se había presentado el 19 de septiembre anterior ante el general Pedro Ampudia, solicitándole su anuencia para participar en la defensa de la ciudad, y el día 23 se presentó ya con el coronel José López Uraga, quien dirigía a las fuerzas mexicanas del fuerte La Ciudadela.

 

  Su figura femenina uniformada de militar en el frente de batalla inyectó entusiasmo a los defensores de Monterrey en esa cruel confrontación, pues recorrió la línea de fuego para hacer un levantamiento de las condiciones reales de los soldados nacionales y los mexicanos –al verla entregada sin temor a la muerte- se crecieron ante el enemigo, y consiguieron que La Ciudadela fuera la única posición de la línea exterior que no pudo ser tomada por los norteamericanos. Desafortunadamente no se conocen más datos de esta heroína mexicana, que está a la altura de Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Rafaela López Aguado de Rayón, y otras mujeres que lucharon por la independencia, pues Dosamantes peleó por la soberanía nacional.