15/Sep/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Agosto 22 de 1913: Nace en Marín Jesús Dionisio González González, quien sería un empresario exitoso de los medios de comunicación.  Hijo de Francisco González Serna y Dolores González, desde joven sintió una fuerte vocación por la comunicación. Más porque en ese tiempo la radio era el medio de comunicación líder, pues cualquier entrevista, transmisión deportiva, programa musical o radionovela formaban opinión pública en serio. Al inicio de aquella época, fue cuando irrumpió en el mundo de la comunicación don Jesús Dionisio González González, un “joven marinero”, decía refiriéndose a si mismo con el gentilicio chusco de su terruño Marín, Nuevo León. Casó con doña Florentina Sánchez Balbín, española de nacimiento, pero mexicana de corazón, quien potenció su creatividad empresarial, dándole además de amor, el apoyo irrestricto con sus dotes de inteligencia, arrestos y extraordinario buen humor. “Chucho Nicho” como le decíamos cariñosamente, tuvo la licencia de locutor número 99. Pero no es sencillo responder si don Jesús era más empresario de medios de comunicación, que filántropo, pues disfrutaba mucho apoyar a los que menos tenían. Fundó clínicas de ojos, hospitales infantiles y bancos de sangre. Ese perfil de hombre apoyador de causas nobles, le llevó sin proponérselo a ser alcalde de Garza García, sitial que ocupó debido a que su vocación de servicio le ganaba a su talante modesto.

Ah, cómo se recuerda su sonrisa cuando satisfecho veía concretarse algún proyecto de ayuda humanitaria en base al trabajo social de su empresa Grupo Estrellas de Oro o del periódico El Diario de Monterrey, hoy Milenio.

Benditos sean los recuerdos de un auténtico vocero del pensamiento de los regiomontanos de la primera mitad del siglo XX.