23/01/2018
Editoriales

Segunda Vuelta y Valoración del Voto- II

En mi artículo anterior aseveré que los resultados de las elecciones en los Estados de México, Coahuila, Veracruz y Nayarit, para mí fueron claros y contundentes: La oposición, sea de izquierda o de derecha, apoyada en la clase media prevaleció en las grandes áreas urbanas y el PRI, con sus votos "clientelares", prevaleció en las áreas rurales y en las periferias marginadas urbanas. Luego examiné las historias, tanto del sistema democrático como de su heterodoxa imitación mexicana y terminé diciendo que yo veía dos soluciones posibles para poder desmantelar el sistema "clientelar" Una parcial, pero relativamente fácil de implementar, que es la Segunda Vuelta electoral y la otra, más básica, porque va a la raíz del problema, pero difícil de implementar, porque puede parecer injusta e impopular, que es la Valoración del Voto. A continuación trataré de explicar las funciones teóricas y prácticas de cada una.

La Segunda Vuelta electoral está en uso en muchos países del Primer Mundo y acabamos de ver el magnífico papel que acaba de jugar en Francia: Ahí había 4 candidatos muy parejos, pero una de ellos, Marine Le Pen, era considerada un peligro para los otros 3. Si no hubiera habido 2ª Vuelta, podía haber ganado la Presidencia con, digamos, 32% de los votos, pero dicha 2ª Vuelta permitió que muchos de los votaron por los otros dos que no eran Le Pen ni Macron, votaran por este último, con lo que se evitó un extremismo peligroso.

Aquí en México, es claro que si hubiera habido 2ª Vuelta, en el EdoMex una gran mayoría hubieran apoyado a la Candidata de Morena contra el PRI, y esta hubiera quedado comprometida con las políticas del PAN y del PRD, a pesar del extremismo de AMLO. En Coahuila, la gran mayoría de los otros partidos se habrían sumado al candidato del PAN, y éste se habría sentido comprometido para atender sus peticiones políticas. Pero, claro, el PRI también puede aprender a jugar con la 2ª Vuelta, por ejemplo a base de comprar Independientes y "Verdes", mientras sus "desviaciones" del erario sigan impunes.

Los fundamento teóricos de la 2ª Vuelta electoral son varios: 1) Fuerza a los políticos a negociar posturas, lo cual favorece a los centristas y tiende a marginar a los extremistas y 2) Compromete más a los gobernantes a actuar de una manera tal que merezca la aprobación de la mayoría del pueblo, si es que quieren reelegirse o que su sucesor sea de su mismo partido. El Presidente Enrique Peña Nieto se ha opuesto a la 2ª Vuelta alegando que se trata de mayorías "ficticias", pero en vista de su evidente dependencia de la corrupción impune, lo probable es que pretenda asegurar que lo que él llama el "voto duro" (o clientelar) del PRI, prevalezca en elecciones en las cuales la oposición esté muy dividida. A propósito de este "divisionismo" favorable al PRI, aquí en Nuevo León ya estamos sospechando que le estén ofreciendo grandes "ayudas" a nuestro "Bronco" Gobernador para que se lance en 2018 y ayude a "pulverizar" a la oposición. La sospecha se sustenta en el hecho que al recibir la Ley Anticorrupción Estatal no sólo no forzó al Congreso a dar mucho mayor papel a los organismos ciudadanos en la selección del fiscal, sino que los trató de minimizar llamándolos "un grupo de notables", con reminiscencias de Iturbide, y en vez de esa selección ciudadana propuso ¡Que el fiscal se seleccione mediante elección general! Para que gane el que más dinero saqueado del erario use en su "elección".

La solución básica, pero difícil de ser aceptada, sería el de duplicar el valor del voto de aquellos ciudadanos que cumplan con ciertos requerimientos de pago de impuestos y de nivel educativo: Con eso se duplicaría el valor numérico del voto de la clase media y se disminuiría, simultáneamente, el valor numérico del voto rural y marginal: Por tanto, también disminuiría mucho la desviación de fondos públicos para "comprar" dichos votos.

Pero será difícil convencer a mucha gente de que "un voto por cada hombre o mujer" no sólo no es un mandato moral, sino que, históricamente, es falso e inoperante fuera de la clase media.

Atte.- JVG.- 07-06-17.