24/09/2018
Editoriales

El Lápiz

Los lápices se forman de dos partes: de madera y de goma.

La proporción madera – goma es correcta, y la prueba es que en la gran mayoría de los casos la parte larga, la de madera, se acaba antes que el borrador.

Esto significa que la primera parte es más grande porque todos escribimos bien muchas más veces que mal, esto es, borramos mucho menos de lo que escribimos. 

Así somos los seres humanos, como los lápices.

Hacemos cosas buenas y cosas malas, pero las primeras son muchas más. 

Cuando nos sentimos tristes es porque pensamos que no servimos para nada, que todo lo hacemos mal, pero eso no es cierto.

Si fuera el caso, estaríamos muertos, condición que, tarde o temprano tendremos, pero no por ahora.

Debemos seguir adelante sin detenernos por los pequeños errores que cometemos.

Sigamos escribiendo el libro de nuestras vidas sin pensar que lo podemos borrar, pues está comprobado que las excepciones que ameritan borrado van disminuyendo conforme la vida avanza.