23/02/2018
Espectáculos

Muestran visión de Picasso sobre la Tauromaquia

 

Una de las grandes pasiones de Pablo Picasso se refleja a través de la exposición La Tauromaquia, que se inaugura este jueves 25 de enero a las 20:00 horas en la Nave Generadores del Centro de las Artes.

 

La muestra -proveniente de la Fundación Gaspar de Barcelona- está compuesta por 26 aguatintas realizadas por el artista para ilustrar los textos del José Delgado, alias Pepe Hillo (1754 – 1801 Madrid), que plasma en el tratado La Tauromaquia o Arte de Torear, publicado en Cádiz en 1796. La conjunción de estas obras se publicó en 1959 en la carpeta de la colección Ediciones de la Cometa que editó Gustau Gili.

 

Se complementa con las impresiones del propio tratado taurino, con fotografías en las que se muestra al pintor en diferentes facetas de su vida y un video documental de la relación de Picasso con la ciudad de Barcelona con duración de una hora.

 

“A todos quienes nos gusta el arte en algún momento nos hemos encontrado con una obra de Picasso, incluso hay coleccionistas en la ciudad que tienen piezas, pero ya es totalmente distinto el tener la oportunidad de apreciar por primera vez en la ciudad una exposición del gran artista con una suite completa con 26 obras, es de una gran relevancia.

 

“Este es un legado visual de Picasso en el que deja una visión sobre la fiesta brava con base en un tratado, de Pepe Hillo, que representa el origen del toreo moderno, y que quedó asentado para las generaciones. Es muy interesante su lectura sobre la fiesta brava, una cuestión clínica que no lo decora ni lo exagera. Ahí está con trazos delicados y esperamos que el público se dé la oportunidad de venir y admirar a Picasso y les provoque una reacción”, subraya Ricardo Marcos, presidente de CONARTE.

 

La Tauromaquia llega a la Nave Generadores del Centro de las Artes en un esfuerzo del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (CONARTE) por llevar exposiciones de gran impacto a la comunidad, contribuyendo a la dinamización del arte y la cultura.

 

A través de la serie de aguatintas se muestra la secuencia que caracteriza las corridas taurinas, desde la imagen de los toros recostados en el prado hasta la del torero enfrentándolo en una plaza atestada. Entre las curiosidades que se pueden apreciar están algunas suertes que han sido eliminadas del toreo moderno, como el salto de garrocha o cuando le soltaban perros tras la primera pica.

 

Esta exposición retrata la amplia relación que tuvo Pablo Picasso con la fiesta brava y que exploró en múltiples ocasiones en su obra y que se le inculcó desde su infancia cuando acompañaba a su padre a las corridas en Málaga.

 

“Es considerado por muchos como el gigante del arte del Siglo XX, el más grande artista, fue un innovador constante y dejó marcas e hitos profundos en la historia del arte.

 

“Somos muy afortunados de tener esta exposición. Podemos apreciar un trabajo con una exquisitez impresionante. Ustedes podrán ver la maestría y cómo con dos o tres líneas logra comunicarnos tanto. Es un conjunto de obras que muestran a un Picasso diferente, sumamente exquisito y que nos lleva por toda la fiesta brava”, ahonda Jorge García Murillo, director del Centro de las Artes.

 

La Tauromaquia muestra trazos sutiles con los que reduce la tensión propia del espectáculo taurino y se complementa con movimientos dinámicos que le dan un soporte de acción a cada pieza.

 

El trabajo de las aguatintas producidas por Picasso se remonta a 1926, siendo interrumpido sin razón, pero que retomó 30 años después en colaboración con Gustau Gili i Roig.

 

El trabajo de Picasso para la publicación incluye un grabado en punta seca impreso en las prensas de Jaume Pla en Barcelona, con una cometa, que también se expone en la Nave Generadores del Centro de las Artes.

 

“Es un arte maravilloso y estamos orgullosos que sea esta nuestra primera exposición del año, para todos los apasionados del arte el hecho de ver su firma en la obra ya es un verdadero placer.

 

“Esta carpeta de grabados está basado en el tratado del torero más importante del Siglo XVIII en España; lo que hace es ilustrarlo y para eso Picasso se basó en uno de los referentes, Goya, con quien incluso se da un vínculo interesante y hasta bizarro, ya que, en la carpeta de éste, el último grabado es la imagen de la muerte de Pepe Hillo en la corrida, de la que hace dos versiones, una salvaje y otra mucho más suave”, compartió Marco Granados, coordinador de Investigación Estética y Desarrollo Curatorial en el Centro de las Artes.

 

A través de La Tauromaquia se cumplen algunos de los propósitos fundamentales trazados en el plan de trabajo de CONARTE, a través del Centro de las Artes, revisando las grandes corrientes del arte moderno y a sus exponentes.

 

La exposición permite una revisión artística, estética y de la importancia histórica de Pablo Picasso, uno de los autores más trascendentales del Siglo XX. Y aunque es la cuestión artística la que se prioriza en la exposición, se contempla una serie de actividades complementarias para mostrar la visión polarizada que en la actualidad genera un debate sobre el arte taurino.

 

 Se inaugura el jueves 25 de enero a las 20:00 horas en la Nave Generadores, en la que estarán invitadas celebridades, entre ellas el matador regiomontano Eloy Cavazos.

 

La Tauromaquia permanecerá en exhibición hasta el 29 de abril en la planta baja de la Nave Generadores del Centro de las Artes. El espacio abre de martes a domingo de las 11:00 a las 21:00 horas, con Entrada Libre.

 

Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) Es uno de los artistas más importantes del Siglo XX. Sus trabajos están presentes en museos y colecciones de toda Europa y del mundo. Su obra además de la pintura incluye dibujo, el grabado, la ilustración de libros, la escultura, la cerámica y el diseño de escenografía y vestuario para montajes teatrales.

 

En 1907, a los 26 años, Picasso pintó Las señoritas de Aviñón que se significó como la gran obra experimental del cubismo analítico. En 1914 con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Picasso abandonó el cubismo y exploró otros caminos artísticos, siendo años trascendentales para su evolución artística. Un retrato de su madre, pintado en 1918, le valió el millonario premio Carnegie de 1930.

 

Al estallar la Guerra Civil española, Picasso apoyó con firmeza al bando republicano, y aceptó simbólicamente la dirección del museo del Prado, mientras en 1937 pintó el Guernica en París. Dos años después se realizó la gran exposición antológica en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Picasso fue pacifista y comunista, así como miembro del Partido Comunista de España y del Partido Comunista Francés hasta su muerte el 8 de abril de 1973. Dejó tras de sí, la mayor y más rica obra artística personal del siglo XX.