14/Nov/2019
Editoriales

Entendiendo al Trump de los últimos días….Sacando los clavos de la geopolítica o el conflicto Este-Oeste

 

 

En su reunión con el líder de corea del Norte Kim Jong Un, el presidente norteamericano Donald Trump realizo un acto simbólico y a la vez histórico: Cruzo  la frontera de Corea del Norte y penetro unos pasos en su territorio. Este acto simbólico se acompaña con la reanudación de las pláticas entre EU y ese país para resolver el problema de las armas nucleares en la península coreana. Horas antes, Trump reanudo las pláticas comerciales con China levantando las sanciones más duras y manteniendo otros pero buscando un acuerdo final entre los dos países y como gesto de buena voluntad permitió a las compañías norteamericanas la vente de materiales a la empresa china Huawai. 

También, en esa misma reunión del G-20 donde tuvo sus acuerdos con el líder chino Xi Jinping, Trump se reunió con el líder ruso Vladimir Putin para discutir y llegar a acuerdo sobre tratados nucleares y la posibilidad de resolver otras diferencias en asuntos estratégicos. Pudin invito a Trump  a asistir, el próximo año, a la celebración del 75 Aniversario de la victoria contra el nazismo. Trump dijo que muy probablemente si asistiría.

Obviamente, las reacciones de la prensa liberal en EU no se hicieron esperar. The New York Times, The Washington Post, CNN, Times etc. trataron de ridiculizar o minimizar los acuerdos logrados y las acciones de Trump.

Los promotores del “rusiagate” que intentaron llevar a Tremp al juicio político y la destitución, hoy derrotados por el fracaso del fiscal Robert Mueller para lograrlo, sufren ahora la pesadilla de ver la forma en que Trump se mueve rápidamente para eliminar las bases de la geopolítica  de la poste guerra: El de la confrontación obligada entre EU con Rusia y China. De parte del líder chino y del ruso, el ofrecimiento ha sido siempre el de la cooperación y el beneficio mutuo, la estrategia de “ganar –ganar” como la bautizo Xi Jinping.

 En occidente, como se destapo en el caso del rusiagate, es la inteligencia británica y su gobierno, los más empeñados en llevar a EU por la ruta de una confrontación con Rusia y China con el riesgo calculado de una posible tercera guerra mundial. En unos cuantos días Trump desactivo varios delos “focos rojos” de esa confrontación. Esa fue una de sus principales de promesas de campaña.