23/09/2018
Editoriales

POBRE PEMEX...

"Cuando no le llueve le llovizna", podríamos decir, a la otrora empresa paraestatal más importante del Estado mexicano, Petróleos Mexicanos o PEMEX: En este momento, como todos lo sabemos, sufre esa empresa una fuerte caída en su producción pues pasó de 3.4 millones de barriles diarios (mdbd) que se producían hace unos 7 años, a solo 2.2 mdbd, como resultado del sacrificio fiscal que se la ha impuesto al quitarle, durante muchos años, el 90% de sus ingresos por la vía de impuestos y derechos.

Hoy además, el precio del petróleo mexicano de exportación se derrumbó y ronda ahora por los 25 dólares el barril, es decir, casi un 75% o un 80% de lo que valía hace apenas un año. Por si todo esto fuera poco, la clase gobernante, la que se encarga de manejar a la empresa, ha escogido el camino del canibalismo o la auto destrucción de la empresa y han decidido reducir la inversión en, por ejemplo, exploración y producción, y vender a pedazos de la enorme empresa. Últimamente, por ejemplo también, han decidido vender o ceder derecho sobre ciertos pozos petroleros, a empresas y luego rentar esos mismos pozos a esas empresas compradoras. Sale and leaseback, le llaman pomposamente a este robo a la paraestatal y la nación.

Como resultado de esta baja en la inversión, el mantenimiento también ha declinado y tenemos una ola de explosiones en la región de mayor concentración de plataformas marítimas y producción en tierra. Nos referimos a la zona de Tabasco y Campeche en donde ocurrió la última explosión ayer domingo en la plataforma Abkatum A, mientras que en el mes de abril del año pasado ocurrió una en la Abkatum ALFA, parte del mismo complejo marino, y después dos explosiones más, en agosto y otra en enero de este año, en otras plataformas menores. La reducción de costos, lo sabemos, es el más rápido camino hacia la destrucción de cualquier planta productiva.

Los directivos de Pemex han recurrido no a "socios" sino a depredadores financieros y se destaca el papel de uno de los depredadores financieros más salvajes; el fondo de inversiones Blackrock a quien le han cedido la construcción del gasoducto Los Ramones. Los directivos de Pemex piensan entregar también áreas como la refinación o el mantenimiento de ductos o el de puertos a ese tipo de depredadores pudiendo buscar verdaderos "socios" en naciones como China o Rusia y buscar un financiamiento que respete la propiedad de la nación sobre la planta de Pemex y sobre los yacimientos y reservas petroleras. ¡¡Pobre Pemex tan lejos del BRICS y tan cerca de los parásitos financieros de Nueva york y Londres!!