13/11/2018
Editoriales

¿Hay vacas sagradas?

La vaca tiene como su ancestro al uro y origen en Europa. Es una de las mayores aportaciones que hicieron los conquistadores de América pues en el llamado Nuevo Mundo no existía esa especie Bos Taurus primigenius. Sin embargo, es común el dato que las vacas son sagradas en la religión hindú, pero eso es una exageración, pues en realidad solo son profundamente reverenciadas por su generosidad pero nada que ver con la religión.

La realidad es que los hindúes tienen un sentimiento de gratitud por los cinco dones o regalos que afirman les otorgan las vacas. La leche, el yogurt, el ghee (mantequilla clasificada que se usa en lámparas y en la cocina; el gobar o estiércol de vaca que es combustible, material de construcción y como repelente de insectos; así como el gau mutra, que es la orina de vaca, un elemento importante en la medicina india ayurvédica. Desde luego que todos estos elementos son aportados por una vaca viva, por ello las consideran un recurso demasiado valioso para matarlo aún que su carne sea un manjar. La vaca es honrada desde la mitología hindú, pues Krishna, una encarnación de Vishnu, el ser supremo para ellos, fue pastor en su juventud. Entre los apellidos que le dan está el de bala-gopala, que significa “Niño que protege Vacas”. En algunas regiones de la India le llaman también govinda, que es “El que trae satisfacción de las Vacas”.

Igual existe en su mitología el cuento de que la diosa de la riqueza Lakshmi, salió de un mar de leche batida. Para ellos la mejor hora para casarse es cuando se pone el sol, pues a esa hora las vacas regresan a casa, horario conocido como gohuli que se traduce como Polvo de Vaca. Sin embargo, la vaca no es considerada como parte de su religión, sino como una pieza de folclore viviente. Mahatma Gandhi dijo que “La vaca es un poema de piedad. Es la madre de millones de seres humanos indios. Al proteger la vaca se protege todo lo que vive y es indefenso y débil en el mundo. Yo no mataría una vida si es tan preciosa”. Esta cultura hindú es diferente a la judía, por ejemplo, en donde el sacrificio de una vaca es signo de fiesta pues desde antiguo los banquetes se realizan con su carne, y en el resto del mundo occidental, hay una poderosa industria que produce elementos importantes para la vida moderna con el cuero de vaca, la cornamenta y en general, con todo el animal, al que se cría especialmente para sacrificarlo. Hay además en la cultura ibérica la existencia de la ancestral tauromaquia o fiesta brava que consiste en una “lucha artística” entre un pariente de las vacas llamado toro de lidia, que es muy improbable que salga vivo de una corrida de toros.