11/Dec/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Noviembre 14 de 1904: muere a los 66 años de edad en Villa de García el ex gobernador Genaro Garza García. Nació en Villa de Pesquería Grande, hoy García, siendo nieto del también ex gobernador Joaquín García, y primo de Canuto García, otro más de su familia que gobernó a nuestro estado. Fue el último gobernante que enfrentó al poder central, entre alzamientos armados y el desarrollo industrial de nuestra entidad. Estudió jurisprudencia en el Seminario y fue alumno de Juan N. De la Garza Evia, Trinidad de la Garza Melo y de José Eleuterio González “Gonzalitos”. Fue tres veces gobernador de facto: del 4 de octubre de 1871 al 9 de junio de 1872, la segunda vez del 12 de diciembre de 1876 al 12 de marzo de 1877. Su tercer gobierno lo iniciaría como gobernador interino designado por el presidente Díaz, y lo continuaría como constitucional, durando del 16 de abril de 1877 al 4 de octubre de 1879. El 16 de mayo de 1864, durante la Intervención Francesa, Garza García se tituló de abogado, mudándose a Monterrey ejerciendo su profesión al término de la guerra contra el invasor francés. Incursionó en política como Diputado local de 1867-1869, y reelecto consecutivamente para los periodos de 1869-1871 y 1871-1873. El 4 de octubre de 1871 el gobernador de Nuevo León, Jerónimo Treviño, se sumó al Plan de la Noria, en contra del presidente Juárez, dejando a cargo del Ejecutivo y del mando militar a Genaro Garza García pero por ser ilegal su nombramiento le fue revocado por el Congreso del Estado y el Tribunal Superior. En julio de 1872 las fuerzas juaristas derrocaron el Plan de la Noria, y Juárez desapareció los poderes en Nuevo León, nombrando gobernador a Lázaro Garza Ayala. Pero en julio de 1872 el presidente interino Sebastián Lerdo de Tejada amnistió a los alzados del Plan de la Noria. Y en 1876 Porfirio Díaz volvió a perder en las urnas pero derrocó por la fuerza al presidente legítimo Lerdo de Tejada, impidiendo que el sucesor legal José María Iglesias tomara el poder. Díaz nombró a Garza García gobernador de nuevo, y Comandante militar, pero no ejerció el poder Ejecutivo por irse al frente de batalla, depositando el poder en su primo. Canuto García, duró una semana en el cargo, y Garza García regresó a gobernar hasta que en marzo de 1877 Jerónimo Treviño resultó electo gobernador del estado y de nuevo sin facultades legales designó a Garza García como mandatario interino mientras se realizaban nuevas elecciones, las cuales ganó y tomó posesión del cargo en octubre de ese año. El Congreso del Estado no reconocía a Garza García, ni le pagaba, hasta que el nuevo dictador Porfirio Díaz lanzó un decreto de 12 de octubre de 1877 autorizando “el pago de lo que se debe al Genaro Garza García, como Gobernador y Comandante militar del Estado desde el 19 de Mayo de 1876 hasta el 12 de Diciembre del mismo año (1876)”. En este nuevo periodo, se declararon Beneméritos del Estado Juan N. de la Garza y Evia, y Jerónimo Treviño, creándose los ayuntamientos  de Doctor Arroyo, Aramberri, Galeana, Lampazos y Juárez. Garza García entregó el poder a Viviano Villarreal en 1879. Pero de nuevo por la vía democrática fue electo ahora para el bienio 1881-1883. En este periodo se fundó la Biblioteca Pública del Estado, se introdujo el sistema de transporte de tracción animal (tranvía de mulitas) y se estableció la primera Fábrica de Hielo iniciando así la industrialización de Monterrey. En 1882 Garza García recibió a Porfirio Díaz, ministro de Fomento del presidente Manuel González, y Díaz quedó impresionado por los logros del Estado, reconociéndole a Monterrey su liderazgo industrial. Garza García entregó el poder en 1866 a su sucesor Canuto García. En 1885 fue de nuevo electo para el periodo 1885-1887. Genaro Garza García fue declarado Benemérito del Estado y ese mismo día entró a gobernar de nuevo, pero Díaz necesitaba el control político absoluto sobre el próspero Nuevo León y le estorbaban los hombres fuertes del Estado como Garza García, Treviño y Naranjo, así que envió a Bernardo Reyes para controlar Nuevo León. Genaro Garza García, despojado del poder real, se separó del cargo el 9 de noviembre de 1885, y se fue a encarar al dictador en la Ciudad de México, pero luego de una breve entrevista Garza García regresó a Nuevo León decepcionado y se retiró a su pueblo natal donde murió un día como hoy del año 1904.