05/Aug/2020
Editoriales

Constantino de Tárnava

Aún no se le brinda el reconocimiento que se merece en Monterrey y mucho menos en México, al Ingeniero Constantino de Tárnava, pionero de la radiodifusión en el País. 

Nació el 26 de febrero de 1898 en Monterrey, hijo de Constantino de Tárnava del Llano y Octavia Garza Ayala. Su padre, banquero y fundador de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey. La primaria la realiza en el Colegio Marista Hidalgo para trasladarse en 1913 a la ciudad de Austin Texas a St. Edwards College, alternando sus estudios con cursos de telegrafía sin hilos y tomando clases de piano.

Desde pequeño mostró gran interés por la electrónica por lo que en 1918 se traslada a  Indiana para inscribirse en la Universidad de Notre Dame y cursar la carrera de Ingeniero en Electricidad. Fue ahí donde conoció los avances de la radiodifusión y comenzó a realizar sus propios experimentos.

En 1919, pasa el verano en Monterrey e instala en su casa de Padre Mier y Guerrero, un taller de electrónica con piezas y bulbos de desechos que habían sido utilizados  en la Primera Guerra Mundial, creando una estación de radio experimental con una potencia de 5 watts, un bulbo UV202.Transmite para los dos radioaficionados que lo alentaron en su esfuerzo, Rodolfo de la Garza, gerente del Banco de Nuevo León y Ramón Bermúdez fabricante de acumuladores. Ya para 1920 sigue experimentando con la radio y transmite noticias que leía en “El Porvenir”.

Es el 9 de Octubre de 1921 cuando logra la primera transmisión de Radio en vivo en Monterrey en la estación con las siglas TND (Tárnava Notre Dame). Aumenta la potencia a 20 watts. La programación inició a las 8.30 P.M con la interpretación de la pieza “Violetas” por la soprano Ana María Yturria de apenas 14 años, luego los pianistas Carlos Pérez Maldonado y las Sras. Sierra de Barragán y Saint Clerke, el declamador Eudocio Villarreal y José Barragán quien hizo sonidos de serrucho. El primer maestro de ceremonias fue Constantino de Tárnava.  Además de él mismo, sus primeros locutores fueron Arturo García “pajujo”, Manuel Nava, Abelardo Vaquero, Arturo Manrique “panseco “ y Ricardo Margáin Zozaya, quien sería el primero que realizó un evento deportivo a control remoto  por teléfono: un partido de básquetbol desde el Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey.

Otro evento muy recordado en Monterrey fue un recital con motivo del día de las madres en el que participó Porfirio Barba Jacob que entre sus poemas declamó “ El Retorno” que provocó que la gente que lo escuchaba, fuera a la estación de radio para aclamarlo (“ ¿y quieres decirme madre, qué se hicieron esos niños que un día compañeros de colegio fueron?. De la aldea hijo mío, unos partieron, otros yacen ¡ay! bajo la tierra negra y fría….ya murieron!”).

Los años siguientes transcurren en la vida de Constantino de Tárnava entre un experimento y un descubrimiento. Sólo por citar algunos ejemplos:  en 1923, el Presidente Álvaro Obregón le otorga el permiso Oficial 24-A para transmisiones de índole cultural , las siglas cambian a CYO y ese mismo año aumenta la potencia a 50 watts, también se dedica a vender radios Electric y Crosley , además en 1924 realiza el primer control remoto en vivo en América Latina, desde el Teatro Variedades, en 1926 funda el Observatorio Meteorológico Constantino de Tárnava, en 1928 comienzan las transmisiones diarias patrocinadas por Cervecería Cuauhtémoc y Casa Guajardo.

Para 1932 cambia las siglas por reglamentación y se inicia la XEH cuyo eslogan era  “la voz de Monterrey desde 1921”.

Otro hecho rescatado de mediados de los años 30s, es que ya fundada la XET (12 de marzo de 1930) , esta estación tenía la exclusividad de transmitir las canciones de Agustín Lara. La moda obligó que el mismo Ingeniero cantará en la XEH con el nombre artístico de “ El Caballero del Antifaz Negro”, para que no lo reconociera la gente. Cuando pasaba a cabina, llevaba una máscara. Así cantó por espacio de un año.

Como todo hombre adelantado a su tiempo, en 1939 inicia la transmisión de radionovelas con “La Torre de Londres” adaptada por el mismo Constantino de Tárnava con las voces de Edmundo Mendoza, Ceferino Pérez Guerra, Ernesto Hinojosa y Juan Peña Serna.

Hombre inquieto, en 1940  manda a la RCA Victor las canciones de “Los Montañeses del Alamo” y María Alma y en 1943, trasciende porque transmite para toda la República, la entrevista de los presidentes Roosevelt-Ávila Camacho desde el Campo Militar de Monterrey; el locutor fue Alfonso Sordo Noriega.

Ya como XEH , en 1946 celebra el 25 aniversario. Se llevan a cabo durante 3 días programas en vivo con la participación de los artistas de moda, Nicolás Urcelay, Martha Zeller, Las Hermanitas del Mar, Esmeralda (la muñequita que canta) y muchos más.

También de resaltar en 1947 inicia el programa “Serenatas a Control Remoto” que por medio de sorteo, se elegía una dama que recibía una serenata en su hogar.

Lamentablemente no hay huellas sonoras de la historia de la Radio en Monterrey de 1930 a 1950, salvo anuncios grabados  de manera aislada.

Aparte de su Laboratorio Meteorológico, a principios de los 50s, se dedica también a la relojería y crea un taller con lo más adelantado de la época , además de instalar una prensa donde imprime su papelería. En 1962, vende la XEH  a Don Mario Quintanilla, comunicador local y fundador de la primera estación de televisión en Monterrey.

Fallece en 6 de febrero de 1974, víctima de una enfermedad pulmonar. Es sepultado en el Panteón del Carmen. A su funeral asiste el Gobernador Pedro G. Zorrilla Martínez y el cuerpo de locutores decanos de Monterrey. Su única descendencia directa, son sus 3 sobrinas: Alicia, Patricia y María Guadalupe, hijas de su hermano Luis. Casi de inmediato, el 26 de abril, una calle de la Colonia Lomas en Monterrey lleva su nombre y el 15 de Octubre de 1996, la Cámara Nacional de la Radio y la Televisión, hace posible que la Lotería Nacional imprima en los boletos la imagen del Radiodifusor. Sin embargo, a nuestro juicio, hace falta el gran reconocimiento Nacional, para que las nuevas y futuras generaciones conozcan y reconozcan que el Ing. Constantino de Tárnava, colocó a Monterrey a la vanguardia de la radiofonía. Don José P. Saldaña, Cronista de la Ciudad de Monterrey así se expresaba: ” De Tárnava fue un hombre positivo y honorable para Monterrey. Cuando se dio a conocer su famoso experimento, la gente respondió en forma clamorosa, en aquella época , la población la integraban entre 75 y 80 mil personas”.