17/08/2018
Editoriales

Entrecurules 20 05 18

A lo largo de la historia legislativa de nuestro país, ya en año 1861, desde la Cámara Diputados, Ignacio Manuel Altamirano se pronunció en contra de la amnistía, cuando sus colegas pretendían perdonar mediante un decreto al partido reaccionario.

 Así que el tema que ha abordado el candidato presidencial de Morena no es nuevo, pues el argumento de perdonar a reaccionarios y delincuentes, contradice nuestras victorias y nuestra firmeza como revolucionarios.

 Y para Ignacio Manuel Altamirano aprobar un decreto sobre amnistía sería demasiado inoportuno y altamente impolítico.

 Y aunque dijo respetar las virtudes de los diputados que suscribieron el dictamen, entiendo se han equivocado al creer que debía la Nación, perdonar a sus enemigos con la misma facilidad que estos señores por su carácter generoso perdonan a los suyos. Es decir, han confundido a su propio individuo con la Nación entera y en eso está su error, en mi concepto.

 Y por lógica la propuesta de perdonar a la delincuencia organizada no es buena y eso lo sabe el pueblo mexicano por eso no es extraño que haya voces que están contra la amnistía del candidato de Morena.

 Así que como dijo Ignacio Manuel Altamirano sería inoportuna la amnistía, porque la clemencia, como todas las virtudes tiene su hora. Fuera de ella no produce ningún resultado o hablando con toda la verdad, produce lo contrario del que se deseaba.

 Así que podemos decir que el que siembra vientos cosecha tempestades.

 Lo importante es que fuera de AMLO nadie propone la amnistía. Razones su voto en favor de quien verdaderamente tiene un proyecto de nación para mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos.

 La referencia histórica es el libro La Oratoria en México de Moisés Ochoa Campos, desde la independencia a la época actual.