08/Jul/2020
Editoriales

Nuestra debilidad ante el Covid-19: economía informal y el empleo precario

 

---Flexibilidad y Precariedad laboral detrás de la obesidad, diabetes y enfermedades derivadas que el Covid -19 puede matar…

 

---Fruto de las reformas laborales post 1988, que bajaron en un 70% el poder adquisitivo

Según cifras del INEGI del 2019 y de sus organismos de salud y nutrición (ENSANUT) , y de ocupación y empleo (ENOE); así como de organismos como la OCDE o el IMCO, en México existen unos 125 millones de habitantes de los cuales un 72.5% en edad adulta tienen sobre peso u obesidad, y dentro de los niños un 37.7% de ellos.

Dentro de ese total, un 13% tiene diabetes. La causa de esto, y en esos todos esos organismos coinciden, es el cambio notable de la dieta de los mexicanos a partir de los 1990s, hacia una mayor ingesta de azúcar o fructuosa, harinas y carbohidratos en general y a la baja en el consumo de proteínas, verduras y lácteos. Esta dieta, más barata, es la que volvió obligada, una baja de más de 70% en el poder adquisitivo del salario de la población en general.

¿Cómo se desato eso? Según el investigador de la UNAM, Enrique de la Garza Toledo (ver anexo), esa tendencia a bajar el poder adquisitivo de los que trabajan, fueron las reformas intentadas desde 1988 por la Coparmex, Canaco y otros organismos privados, y recomendadas por organismos internacionales como el FMI y el BM, así como el Partido acción Nacional a partir de 1994 y el gobierno de Ernesto Zedillo, reformas que el gobierno de Carlos Salinas había dejado “pendientes”, según el mismo lo declaro.

Fueron reformas para promover la “des regulación del mercado de trabajo” y la “flexibilización laboral”, para eliminar el mandato constitucional de 1917, en el artículo 123, reglamentado en 1929 y en otros momentos, que impuso el derecho al trabajo y a salarios y prestaciones que aseguraran la sobre vivencia, la prosperidad y la felicidad del trabajador y su familia; para permitirle al patrón una serie de concesiones con el objeto de “aumentar la inversión, supuesta mente, y también para “atraer la inversión extranjera”, ya dentro del marco del TLCAN que ya estaba en marcha para entonces. Se pedía, “facilidad para del despido” de los trabajadores; eliminar contratos colectivos y facilitar los contratos temporales; facilitar la “sub contratación” o “outsourcing”; y permitirles a los patrones contratar según sus necesidades. No pudieron abolir el salario mínimo, pero si ganaron la libertad de que los salarios lo determinara “el mercado de trabajo”. Como consecuencia de eso, la llamada ECONOMÍA INFORMAL se disparó, debido a la “falta de incentivos”, dice el INEGI, por los salarios miserables, falta de prestaciones y de derechos para los trabajadores empleados en las empresas y negocios.

Actualmente, de 57 millones de personas Económicamente Activa, la PEA; 31.3 millones trabajan en la economía informal; empleados por una “unidad económica” -- ya sea familiar o de pequeños grupos--, que no existe legalmente en la mayoría de los casos. Se trata de los pequeños negocios como la venta de comida callejera; los que lavan autos; los vendedores ambulantes; los empleados en compañías que los “subrogan” a empresas “outsourcing” etc. De esos 33.3 millones de empleados informales, 10 millones son de los llamados “empleos precarios”, es decir; Los que trabajan menos de 35 horas a la semana, o más de 48 horas (de 9 a 12 horas diarias); y no alcanzan a ganar más de 6.180 pesos mensuales, según el INEGI.

Este universo de millones de mexicanos con una existencia precaria, con enfermedades como la diabetes y sus derivados que causan más de 59 mil muertes al año; es donde el Coronavirus, al igual que el crimen organizado, va a agarrar sus víctimas, usándolos para fortalecerse y expandirse. Ese legado maligno del neo liberalismo, la PRECARIDAD LABORAL, es sin duda, el flanco débil de nuestra patria, ante esa amenaza mortal, pues como se sabe, el Covid-19, es in virus inofensivo para un 80% de la población, y solo mata a un 2% de personas mayores de 65 años. Obesos, diabéticos, o con enfermedades cardíacas de cualquier edad. Es tiempo de corregir eso de forma urgente, como una emergencia nacional de vida o muerte A TRAVÉS DE GRANDES PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA, LA AGRO INDUSTRIA, FERROCARRILES MODERNOS etc. en base a crédito nacional y no de bancos privados. Después de todo, como decía Platón, las sociedades sucumben ante catástrofes naturales o ante sus fallas internas.