18/06/2018
Editoriales

Siria: Más allá de la propaganda de guerra

 

Dado el recrudecimiento de la PROPAGANDA DE GUERRA de los medios occidentales como la BBC, The Guardian, THE NYT, AP, REUTER, EL PAIS, ETC.  Es importante considerar lo siguiente: El ataque lanzado por Estados Unidos e Inglaterra principalmente (Francia no disparó según la agencia rusa Sputnik) contra Siria el 14 de abril,  justo un día antes que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) llegara a Siria a verificar el “supuesto” –así lo describe la prensa occidental—ataque químico contra civiles en Duma por parte del gobierno de Bashar Al Assad y que fue la “bandera falsa” del ataque.

  Ocurrió también cuando el gobierno sirio consolidaba su victoria militar contra el Ejército Islámico (EIIS) y días después Donald Trump, anunciara el retiro de las tropas norteamericanas de Siria por esa razón.  También, el “ataque de precisión” que no causó bajas civiles y no tocó instalaciones ni personal ruso, llegó días después de que Donald Trump anunció que invitaría a Vladimir Putin a  la Casa Blanca “más temprano que tarde” y que se reuniría con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un en busca de un acuerdo “para desnuclearizar” la península de Corea tal y como el propio Jong Un lo anunció y que días después Trump declarara que “soy muy amigo de Xi Jinping” el dirigente chino, “independientemente de las diferencias comerciales” ya que  contó con la ayuda de Xi para lograr el acuerdo con el líder coreano que visitó China también en  estos días. Trump  ha declarado durante y después de su campaña que tener buenas relaciones con Rusia “es algo bueno, no algo malo” para EU y se ha opuesto a las sanciones en contra de ésta.

   También, Trump  ha sido opositor abierto a las guerras en el Medio Oriente. Trump está bajo un triple ataque dentro de su país para destituirlo y ha sido descrito como un intento de “golpe de estado” en su contra. El Fiscal Robert Mueller quien dirige la investigación del “Rusiagate” amplió ahora la investigación a temas personales de Trump como su vida sexual y amistades. Así como en “el montaje” del ataque químico en Duma que fue difundido por la organización británica Cascos Blancos, en el caso de “Rusiagate” todo empezó con un dossier elaborado por el agente británico Christopher Steele y pagado por Hillary Clinton y el Partido Demócrata. Igualmente, el caso V. Skripas, el ex espía ruso que vive e Inglaterra y recibió un ataque químico supuestamente de Rusia, fue el gobierno británico de Theresa May el que lanzó la “bandera falsa” pidiendo un frente contra Rusia y hasta la fecha no lo ha podido probar y dentro de Inglaterra los expertos en armamento químico han declarado oficialmente que el gas usado contra Skripas no provenía de Rusia y recientemente se reportó, por el ministro del exterior ruso,  E. Lavrov, que un laboratorio suizo detectó que se trataba del “BZ”, un químico que sólo poseen EU e Inglaterra.  

  El objetivo de los británicos es la confrontación de occidente contra Rusia y China en una guerra de despoblación en Euro Asia y donde Estados Unidos haga el papel del “gigante tonto” dirigido por su antiguo dominador el imperio británico saboteando así los esfuerzos para la cooperación económica entre EU, Rusia, China y la India bajo la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda.