16/07/2018
Editoriales

Abril 14 de 1823: El Soberano Congreso expide una ley ordenando que El escudo mexicano sea el águila parada en el pie izquierdo sobre un nopal que nazca de una peña

Abril 14 de 1823: El Soberano Congreso expide una ley ordenando que “El escudo mexicano sea el águila parada en el pie izquierdo sobre un nopal que nazca de una peña, entre las aguas de la laguna y agarrando con el derecho una culebra en actitud de despedazarla con el pico y que orlen en ese blasón dos ramas, una de laurel y otra de encino, conforme usaba el gobierno de los primeros defensores de la Independencia de México”.

El Soberano Congreso –que prepara la transición a República- recoge las nociones de mexicanismo que los jesuitas y los historiadores del siglo XVII habían elaborado, atrayendo y magnificando el pasado azteca. En esta decisión influye que en el antecedente del 2 de noviembre de1821, Iturbide había dispuesto que los colores de la bandera quedaran en posición vertical en el mismo orden de la bandera italiana, pues muchas de las ideas independentistas provenían de los jesuitas.

El escudo mexicano ha tenido cambios a lo largo de la historia dependiendo del mandatario en turno, pues el águila ha estado adornada con una corona imperial cuando sufrimos la monarquía de Maximiliano en un marco que evocaba las cortes europeas y en la dictadura de Porfirio Díaz, el águila estaba de frente, el nopal muy abundante, las ramas eran de laurel y en forma de corona parecida a la del poder cesariano. Nuestro escudo nacional es bello y reconocido en el mundo, del cual debemos sentirnos orgullosos.