15/Sep/2019
Editoriales

Plutón

En 1930 fue descubierto Plutón, clasificado ahora como un planeta enano. Su descubridor fue el astrónomo norteamericano Clyde W. Tombaugh, y como de entrada modificó el número de planetas que conforman el sistema solar, rebotó hasta en las famosas cartas astrológicas, y ha sido motivo de pleitos entre los científicos, pues algunos siguen diciendo que se trata de un satélite de Neptuno que se salió de órbita, postulando su inexistencia como planeta, lo que igual modificaría muchos libros y tesis de astronomía vigentes.

Pero finalmente la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional en Praga lo clasificó como planeta enano. A pesar de la enorme distancia que está del Sol, es muy brillosa su superficie. Esto lo explican los científicos diciendo que su atmósfera es muy fina, formada por nitrógeno, metano y monóxido de carbono, y esta atmósfera se congela cayendo en la superficie de Plutón, a medida que se aleja del Sol, por lo que visto en telescopios comunes, parece una luna llena, color amarillento. Por cierto, me resulta interesante saber que su nombre viene del dios mitológico romano Plutón, que el día dura 153 horas, y que tiene cinco lunas. Nada se sabe de sus índices de corrupción política, porque hasta ahora no se han identificado señales de vida.