22/Sep/2020
Editoriales

Las Plazas de Monterrey. La Macroplaza. La Plaza de Armas, Plaza Mayor, De la Constitución, o Plaza Zaragoza

 

La Plaza Zaragoza, originalmente La Plaza de Armas, es la más antigua de Monterrey. Imposible saber dónde estuvo la primera que existía cuando se fundó la Ciudad en 1596, pues la inundación de 1611 obligó a mover todo más al sur, entre los ríos Santa Lucía y Santa Catarina. 

Esta plaza quedó integrada a la Macroplaza, y la delimitan las calles de Ocampo al sur -cerrada al tránsito vehicular-, Zuazua al oriente, al norte Corregidora -también cerrada al tránsito-, y Zaragoza al poniente. Su belleza impacta y más porque a su alrededor se ubican los icónicos edificios de: La Catedral, El Casino Monterrey, El Museo Metropolitano, el Edificio Acero, el Círculo Mercantil Mutualista, el Palacio Municipal y el Marco. Es considerada el corazón romántico y espiritual de la Ciudad.  

Ante la destrucción de Monterrey en el año de 1612 el justicia mayor Diego Rodríguez,   -alcalde de la Ciudad encargado del gobierno de la provincia por la muerte de Diego de Montemayor- trazó la nueva Ciudad estableciendo la Plaza Mayor en los términos de las Ordenanzas de Felipe II Sobre Descubrimiento, Nueva Población y Pacificación De Las Indias. Los siguientes artículos son relativos a las Plazas de Armas novohispanas:

112.- La plaza mayor de donde se ha de comenzar la población siendo en costa de mar se debe hacer al desembarcadero del puerto y siendo en lugar mediterráneo en medio de la población la plaza sea en cuadro prolongada que por lo menos tenga de largo una vez y media de su ancho porque desta manera es mejor para las fiestas de a caballo y cualesquiera otras que se hayan de hacer.

113.- La grandeza de la plaza sea proporcionada a la cantidad de los vecinos teniendo consideración que en las poblaciones de indios como son nuevas se va con intento de que han de ir en aumento y así se hará la elección de la plaza teniendo respeto con que la población puede crecer no sea menor que doscientos pies en ancho y trescientos de largo ni mayor de ochocientos pies de largo y quinientos y treinta pies de ancho. De mediana y de buena proporción es de seiscientos pies de largo y cuatrocientos de ancho.

114.- De la plaza salgan cuatro calles principales una por medio de cada costado de la plaza. Las cuatro esquinas de la plaza miren a los cuatro vientos principales porque desta manera saliendo las calles de la plaza no estarán expuestas a los cuatro vientos principales que sería de mucho inconveniente.

115.- Toda la plaza a la redonda y las cuatro calles principales que dellas salen tengan portales porque son de mucha comodidad para los tratantes que aquí suelen concurrir. Las ocho calles que salen de la plaza por las cuatro esquinas salgan libres a la plaza sin encontrarse con los portales retrayéndolos de manera que hagan lazera derecha con la calle y plaza.

 

La Plaza de Armas, centro de las actividades públicas de la Ciudad

En tiempos de la Colonia las dimensiones de la Plaza de Armas o Plaza Mayor eranmenores. El único edificio era la Catedral, y la rodeaban sólo casas y negocios particulares -jacales y construcciones rústicas- así como una ristra de ellas a la altura de la actual calle Ocampo que separaba a la Plaza de Armas y el Convento de San Francisco, con frente a una calle desaparecida, que estaba al sur de la calle Ocampo, y de oriente a poniente llegaba de la actual calle Escobedo a la de Zuazua.

En esta plaza se celebraban todas las actividades públicas de la Ciudad tanto religiosas, como civiles y militares. Como eran: el 6 de agosto, día de la Concepción de la Virgen, fiesta patronal de Monterrey, los cumpleaños de los distintos monarcas, las entronizaciones de los monarcas y de los pontífices romanos. 

 

Se construye el edificio de Las Casas Reales

En 1653 se inició la construcción del edificio de Las Casas Reales (hoy Museo Metropolitano) agregándose al paisaje circundante de la Plaza de Armas con lo que desapareció el comercio en la Plaza Mayor, pues esta actividad se concentró en los corrales de las Casas Reales, lugar que fue conocido como la Plaza de la Carne (que ya se estudió en esta colección de textos).

 

Se celebra en la Plaza Mayor el acto festivo por la coronación de Fernando VII

“4 de noviembre de 1808: Estando congregados los individuos de que se compone este Ilustre Ayuntamiento en un magnífico tablado que mandó construir a sus expensas el Regidor Perpetuo don Bernardo Ussel y Guimbarda en cumplimiento de lo que tenía acordado por la orden que se sirvió comunicar el Excelentísimo Señor Virrey de esta Nueva España para que con la solemnidad posible se celebrase la exaltación al Trono de nuestro deseado soberano el Señor don Fernando Séptimo (Q.D.G.) juntamente con los diputados que al efecto se mandaron nombrar a cada uno de los lugares de que se compone esta provincia del Nuevo Reino de León, vecinos, republicanos y gentes principales de esta Ciudad, habiéndose repetido por tres veces por el dicho Regidor Fiel Ejecutor quien se ofreció a hacer dicha proclama = Castilla, Nueva España, ciudad de Monterrey, Capital del Nuevo Reino de León por Fernando Séptimo. Todos propusieron con las más vivas expresiones de alegría, llenos de un entusiasmo que demostró con evidencia la fidelidad y amor de estos habitantes hacia su Monarca: viva Nuestro Rey el Señor don Fernando Séptimo por muchos años” 

 

También se juró en la Plaza Mayor obediencia a las Cortes de Cádiz:

“29 de junio de 1811: la Junta Gobernadora de esta provincia compuesta de los señores Vice-Presidente Dn. Bernardo Ussel y Guimbarda, licenciado Dn. José María Vivero, Capitán Dn. Francisco Bruno Barrera, Dn. José Valera, Dn. Antonio Silverio de Berridi y Dn. Melchor Núñez de Esquivel, con los demás (ilegible) de este ilustre Ayuntamiento congregados en nuestra Sala Capitular(…) para otorgar el juramento de reconocimiento y obediencia a las Cortes Generales y Extraordinarias de la Nación y hallándose reunidos los vecinos republicanos, y personas de distinción (…) a las cinco y media de esta tarde, salimos formados bajo de masas y nos dirigimos al tablado que en un ángulo de la Plaza Mayor estaba preparado majestuosamente para el acto, en el cual se hallaba colocado bajo del docel el retrato de nuestro amado soberano el Señor Dn. Fernando 7o. y habiendo tomado nuestros respectivos lugares, y recibido a los señores gobernadores de la Mitra, diputa del Cabildo, Eclesiástico, reverendo padre Guardián de San Francisco y república de naturales tlaxcaltecas del pueblo de Guadalupe, se procedió por el señor vocal secretario de la Junta a la lectura de los reales rescriptos, en que se prevenía el juramento de obediencia a las Cortes Generales”.

 

Se cambia el nombre por Plaza de la Constitución

A pesar de que en enero de 1811 Mariano Jiménez y el gobernador colonial Manuel de Santa María declararon la independencia del Estado de Nuevo León, el original movimiento insurgente fracasó, y el virreinato seguía vigente. Así que en 1812 cuando se promulgó la Constitución de Cádiz se bautizó a la plaza como Plaza de la Constitución, nombre que duró hasta la Independencia en 1821.

A finales de la colonia, e inicio de la independencia la Plaza colindaba al sur con el convento de San Francisco, al oriente la Catedral (durante muchos años parroquia) y al poniente las Casas Reales y el resto eran negocios y casas particulares.

En 1808 se colocó en la Plaza Mayor una esfinge (busto) del Rey Fernando VII sin embargo luego de la Independencia, en el año de 1822 el Cabildo de Monterrey discutió el destino de dicho monumento, la decisión fue demolerlo:

“10 de abril de 1822: don Francisco Antonio Farías, Alcalde Tercero Constitucional(…) Para contestar el oficio del Señor Comandante General sobre quitar la estatua del Rey de España de la Plaza Mayor (…) Julián Llano: (…) que se quite la efigie del Monarca Español (…) Pedro José Borrego lo mismo (…) Juan José Martínez lo mismo (…) Manuel Treviño lo mismo; Pedro González lo mismo; Pedro de Treviño y Pereyra que se quite (…) Juan Taméz lo mismo; Alexandro de Uro y Lozano lo mismo; José María Peña lo mismo; José Luis de la Garza lo mismo; Tomás Yglesias reserva su voto; José María Cárdenas lo mismo; Francisco Farías lo mismo. (…) quedando comisionado para que informe sobre el costo (…) el Regidor don José Alexandro de Uro y Lozano”.

 

La Plaza de Armas, Centro del Municipio

La Plaza de Armas era el Centro del municipio para efectos de las distancias a los ejidos de la ciudad, o poblaciones como la Hacienda los Tijerina, San Bernabé, etc.

“19 de octubre de 1836. Señor Cardenas: (…) Quiros y Carreño (…) la medida en rectificación a ejidos sea del centro de la plaza mayor (…) se recivió incontienti se proceda a la medida. (…) los Señores Arreola y Cantú (…) ante el Jusgado 2o. de esta capital (…) al Juzgado 3o. a promover dicha medida (…)se nombre por agrimensor al C. Juan de los Garza Elizondo. (…)” Doy fé. Firmas.

La Plaza de Armas era como cualquier plaza de origen hispánico, un terraplén sin adornos; pero en 1841 se plantaron árboles siendo “ocupada con alameda”.

“16 de agosto de 1841. (…) la comision de fiestas obre en un todo (…) el señalamiento de sitios para puestos, juegos y fruteros (…) principalmente la Plaza mayor ocupada con alameda resiente”. 

 

Toman las tropas invasoras norteamericanas a la Plaza de Armas

En el año de 1846 durante la invasión norteamericana, vencidas las demás defensas nacionales, la Plaza de Armas fue tomada por los norteamericanos, no sin antes darse un acto de armas con disparos de cañón que dañaron parte de las Casas Reales. Rendida la ciudad, los americanos asentaron una guardia permanente en la Plaza de Armas que, mancillada, se avergonzaba al ver izada en su asta a la bandera extranjera. 

 

Ampudia reviste con piedra a la plaza

En 1853 durante la dictadura de López de Santa Anna, por órdenes del comandante general y gobernador del estado Pedro de Ampudia, se empedró la plaza:

“16 de Mayo de 1853 (...) Dada cuenta con una comunicacion del Señor Comandante General en que aceptando en virtud de la invitacion que se le hizo á la corporacion de trabajos en el empedrado de la plaza de armas, pide se le designen los que se le encomienden: la cual se mandó al archivo (…)”

 

Las obras de Ampudia incluyeron 32 faroles

“de un tamaño regular, colocados simétricamente en pies derechos, de fierro, pintados de verde, los cuales arrojan la luz suficiente para  presentar (…) la  conclusión de la  interesante fachada  del Palacio de Ayuntamiento”

La Plaza de Armas no era un lugar para comerciantes, sin embargo, como siempre había gente había vendedores ambulantes, algunas veces ilegales, por lo que se les multaba.

“11 de Marzo de 1861. Morelos Don José Maria. 3 con 15 pesos de multas impuestas por el Jusgado 1º. dos con 12 1/2 centavos de venta de naranjas de la plaza de armas”.

 

Construye Vidaurri la Fuente de los Delfines

Años después, casi en el ocaso del gobierno de Santiago Vidaurri, mientras el país era invadido por los franceses y el presidente Benito Juárez batallaba para obtener recursos para la defensa, Vidaurri inauguró en la Plaza de Armas una lujosa fuente, llamada De los Delfines:

“2 de Febrero se ha colocado la primera piedra de la hermosa fuente de Mármol que despues de labrada y pulimentada, se esta montando en la plaza principal de esta Ciudad por cuenta del gobierno del Estado de Nuevo Leon. (…) con la mayor pompa y solemnidad, (…) que a la vez que hermoseara esta capital, sera (…)testimonio vivo (…) estado de adelanto que guardamos (…) como de los elementos de riqueza que encierra nuestro suelo (…) en efecto el marmol de esa fuente que es de excelente calidad es sacado del cerro de las mitras (…) las piedras estan labradas (…) la fuente tiene ocho varas de diametro y es de una regular elevación”.

 

Se bautiza a la Plaza de Armas con el nombre de Plaza Zaragoza

Por estar viviendo temporalmente en Monterrey el presidente Juárez, nuestra Ciudad era la Capital de la República. Así, con su digna presencia y siendo gobernador Jesús María Benítez, en honor del recién fallecido héroe de la Batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1864, la Plaza de Armas fue rebautizada como Plaza Zaragoza. Después llegaron los franceses y en 1865, modificaron a la plaza Zaragoza conforme a los estándares franceses con jardines y sillar, e intentaron llamarla Plaza Imperial de la Ciudad de Monterrey, pero ese nombre no pegó. 

Ya para la época de la Reforma se habían construido frente a la Plaza: el hotel Zaragoza, una panadería, y el Arzobispado –que se derrumbó en 1934- en el predio donde está ahora el Museo MARCO. Después, en 1894 se retiró la fuente de los delfines y se instaló el kiosco metálico adornado con la escultura de 4 ninfas en sus esquinas.

La Plaza Zaragoza siempre ha derrochado romanticismo. A principios del siglo XX comenzó la costumbre de que todos los domingos las muchachas y los muchachos se conocían caminando alrededor de la plaza. Iban en grupos, los varones en un sentido y las mujeres en el sentido contrario, de manera que se veían de frente. Muchos noviazgos y después matrimonios se fraguaron en esas maravillosas tardes. 

Durante el gobierno de Ignacio Morones Prieto (1949 a 1952), se amplió la plaza con la demolición de las edificaciones colindantes de la parte sur. Luego el alcalde Rafael González Montemayor, (1958-1961)extendió la plaza Zaragoza hasta la avenida de la Constitución. Y con motivo del centenario de la Batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1962, se instaló una estatua ecuestre del héroe Ignacio Zaragoza, del escultor Ignacio Asúnsolo.

En 1971 la Plaza Zaragoza disminuyó su extensión cuando el alcalde Leopoldo González Sáenz inicio la construcción del Nuevo Palacio Municipal en el lado sur. Y una década después, en 1981, iniciaron los trabajos de construcción de la Macroplaza de Monterrey, quedando integrada la Plaza Zaragoza con una de las plazas más grandes y bellas del mundo.

FUENTES

Periódico Oficial del Gobierno del Estado, Monterrey, jueves 1 de septiembre de 1853.                  Ordenanzas De Felipe II Sobre Descubrimiento, Nueva Población Y Pacificación De Las Indias.

Actas de Cabildo de Monterrey, de fechas: 20 de septiembre de 1596; 29 de junio de 1811; 4 de noviembre de 1808; 10 de abril de 1822; 19 de octubre de 1836; 16 de agosto de 1841; 16 de mayo de 1853; 11 de mayo de 1861.