15/Sep/2019
Editoriales

Marzo 26 de 1913: lanza Venustiano Carranza el Plan de Guadalupe, desconociendo los poderes políticos federales, así como a los poderes locales que no estuvieren de acuerdo con su contenido

Marzo 26 de 1913: lanza Venustiano Carranza el Plan de Guadalupe, desconociendo los poderes políticos federales, así como a los poderes locales que no estuvieren de acuerdo con su contenido. Carranza era gobernador de Coahuila pero al saberse que Victoriano Huerta había asesinado al presidente Francisco I. Madero, convocó a derrocar al gobierno usurpador de Huerta, pues en todo el país, sólo Zapata en Morelos y los estados de Sonora y algunos grupos aislados protestaban.

Ya había caído la dictadura de Porfirio Díaz, tomado el poder democráticamente Madero, quien tras la "Decena Trágica" en la que Huerta fue actor principal, fue traicionado de acuerdo con el llamado Pacto de la Embajada presidido por el embajador norteamericano Henry Lane Wilson, así como los militares Mondragón, Félix Díaz y Bernardo Reyes, para consumar un golpe de estado que instaló en la presidencia de la república a Huerta. El Plan de Guadalupe es firmado en la hacienda del mismo nombre, ubicada en Ramos Arizpe, Coahuila, por Carranza, conformando un ejército al que se le llamaría Constitucionalista, cuyo primer jefe sería precisamente Venustiano Carranza.

El plan de Guadalupe se establece para: 1.- desconocer a Huerta 2.- desconocer a los otros dos poderes de la federación 3.- nombrar a Carranza como primer jefe del ejército constitucionalista 4.- que cuando dicho ejército tomara la capital de la república, Carranza o quien lo hubiese sustituido en el mando por razones necesarias, se haga cargo del poder ejecutivo durante el tiempo necesario para convocar a elecciones. Entre sus considerandos, el plan de Guadalupe condena la traición de Huerta y desde luego el asesinato que cometió en contra del presidente Francisco Ignacio Madero y el vicepresidente Pino Suárez. Este proyecto político-militar llega a cumplirse al caer Huerta, pues Carranza accede a la presidencia y aunque se reforma el plan de Guadalupe posteriormente –en diciembre 12 de 1914- para ampliar sus alcances en los ámbitos municipal y agrario, el espíritu de su texto es incorporado a la Constitución de 1917, votada en el Congreso Constituyente instalado en Querétaro. En la Hacienda de Guadalupe se sigue celebrando anualmente un acto conmemorativo del mencionado plan, contando con la anuencia del actual propietario, ingeniero Enrique Osuna Westrup. La mesa original donde se firmó el Plan de Guadalupe –que tiene en su superficie las firmas autógrafas a lápiz de quienes lo suscribieron- se encuentra en el museo de la Revolución, de Saltillo Coahuila.