12/Dec/2019
Editoriales

Mayo 6 de 1846: Tropas mexicanas al mando del general Pedro Ampudia exigen la rendición del Fuerte Brown, en Texas, y al no tener respuesta favorable, comienza un ataque

Mayo 6 de 1846:  Tropas mexicanas al mando del general Pedro Ampudia exigen la rendición del Fuerte Brown, en Texas, y al no tener respuesta favorable, comienza un ataque, mismo que cuando estaba a punto de resolverse positivamente llega el general Taylor con tres mil hombres y repelen a los mexicanos, sin haber declaratoria de guerra entrambos países y esa parte de Texas era de México. Desde que empezó el año 1846 las cosas se veían mal para nuestro país; Yucatán había  desconocido al gobierno central de Santa Anna y declarado neutral en la guerra contra Texas.

El 13 de enero, el presidente norteamericano James Polk ordenó al general Zachary Taylor la ocupación del territorio comprendido entre los ríos Nueces y Grande (río Bravo) que se disputaban ambos países. El 25 de abril, al norte del río Bravo, en el rancho Carricitos, las fuerzas de Anastacio Torrejón sorprendieron y derrotaron a una partida al mando del capitán norteamericano Seth Thornton que vigilaba los movimientos del ejército mexicano. El 3 de mayo, Pedro Ampudia, al frente del 4º batallón de infantería, el batallón de Puebla, dos compañías de zapadores, 200 auxiliares de las Villas del Norte, el batallón de Morelia y cuatro piezas de artillería, atacó el Fuerte Brown, en Texas México. Y ya para el 8 de mayo, en Palo Alto, Texas, las tropas de Arista tenían que enfrentarse a las de Taylor en esa misma región del estado de Texas, México, con un saldo negativo para los mexicanos de 252 bajas –entre muertos, heridos y dispersos-, por 11 muertos y 43 heridos norteamericanos.

El presidente Polk, por sus pistolas, había tomado la decisión de ampliar la frontera de Texas hasta el río Bravo siendo que llegaba sólo hasta el río Nueces. Cuando sucede el hecho de Carricitos, Polk solicitó al Congreso una declaración de guerra, iniciando su discurso con las famosas palabras: “Sangre estadounidense ha sido derramada en suelo estadounidense…”, con lo que, para el 13 de mayo de 1846, ya tenía en su poder la declaratoria de guerra firmada, así que lo demás era sólo continuar con el plan elaborado décadas antes por sus antecesores que soñaban con quedarse con todo el territorio nórdico de México, pues su nación tenía un Destino Manifiesto de grandeza que comenzaba por un territorio que debía llegar de la costa del Atlántico hasta la costa del Pacífico. Lo grave es que todavía el 19 de abril anterior, había partido una división de mil soldados de la ciudad de México a combatir a Juan Álvarez quien se había pronunciado a favor de la federación. Los mexicanos siempre estuvimos divididos, hasta que llegó el desastroso final.